Roberto García... Ninguna provincia está en condiciones de modificar este cuadro decisivo que aporta la provincia de Buenos Aires, ni las más importantes; tampoco ningún gobernador, convertidos en súcubos de la Rosada desde que Néstor les prohibió reunirse para que no lo traicionen (algo del tema debía saber: fue gobernador tres veces).Ahora se observa un cambio radical con la irrupción de Massa y otros intendentes, tanto que la mandataria bajó varios escalones y se impuso una tarea pedestre: enfrentar a un intendente y propiciar a otro, cuando estos funcionarios ni figuraban en su agenda. Salvo cuando, con escasas ganas, admitía ceder subsidios para el cordón y la cuneta o un dispensario. Hoy, en términos de número, los intendentes han decidido gravitar, se sientan en la mesa del poder y por el rol a cumplir a través de Massa serán determinantes en los próximos años. Aun si a él no le va tan bien como decían las encuestas.
"El tiempo me enseñó que la memoria
no es menos poderosa que el olvido,
es solo que el poder de la victoria
no es menos poderosa que el olvido,
es solo que el poder de la victoria
se encarga de olvidar a los vencidos"
(Tabaré. C)