viernes, 26 de octubre de 2012

Vida y época de Mauro Zeta

Una de las tantas canalladas que se lanzaron contra los llamados "barones del conurbano" fue la acusación  de connivencia con el crimen organizado y entre estos con el narcotrafico. Preocupados por la gestión de distritos donde lo único que se administra es la miseria los Intendentes bonaerenses poco tiempo -y ningún recurso económico- tienen para dedicarse al cuidado de su imagen, con lo que aquel que quiera mejorarla o se prende a denunciar indiscriminadamente y sin ninguna prueba a sus pares o le caso caso al viejo Perón, es e que decía que el político debía tirarle la honra a los perros y dedicarse a gobernar sin distraerse de su obligación principal perdiendo tiempo y energía en desmentidas.

Pero una cosa es bancarse o no una calumnia y otra muy distinta es no hacer nada frente a un flagelo, y no cabe aquí tampoco hacer algo para que nada cambie. Bleufs y gatopardismo suelen ir de las manos. 

Marcabamos ayer la cancha hablando sobre el programa económico que nos impone la Constitución de 1994 y citabamos: 
Obviamente, y a partir de las directrices que derivan de este programa, parece claro que la política económica argentina no podría adscribirse ni a un puro liberalismo (que renuncie a la intervención estatal en cuestionas tales como la política de empleo, la estabilidad de la moneda, etc.) ni a un modelo de planificación total, centralizada e imperativa “que ahogara cualquier iniciativa empresarial autónoma”.
En materia de seguridad también tenemos que andar sobre el mismo andarivel escapando de  los corsets ideológicos que no encajan en nuestra cosmovisión y que son ajenos al sentido común de nuestra sociedad, ese sentido al que interpelamos mejor que cualquier otro. es un desafío, pero hay que asumirlo.

Descartadas las derechas e izquierdas duras, de lo que tenemos que escapar es de la visión del centroizquierda y del centroderecha, ni sueltadelincuentes ni represores, ni mano dura ni mano blanda y menos aún dejarlo todo en manos de la policía y los jueces como si el poder político (ejecutivo y legislativo) pudieran mantenerse prescindentes en la principal preocupación de las personas de a pie (según mas de un sondeo de opinión). 

Si injustamente cargamos en Mauro Zeta y sus colegas de otros medios la creación de la sensación de inseguridad, que hubiésemos dicho ante el genio indómito de Roberto Arlt o  la  impronta de don Hector Ricardo Garcia y su hijo dilecto, el diario Crónica.

Hay que salir y crear "sensación de seguridad", metiéndose en el problema, hay que estar preocupados y aparecer a cada rato interviniendo en el asunto. Haciendo docencia, predicando,  porque por esta manía  de lavarse la mano y dejándole a otro la responsabilidad y la carga, el peronismo parece "tumbero", y lo único que logramos hasta el momento ha sido que involucionemos y discutamos las garantías constitucionales. Logramos que una parte de la sociedad (chica o grande, no importa el tamaño sino como se use) considere que es mejor vivir en una sociedad sin garantías que en un estado de derecho.

Salir del "mal populismo" -que no es dejar de serlo- significa comprender que una persona que se cree abandonada a su suerte por el estado no es un facho, sino el fruto maduro de nuestra negligencia. 

Si ya hay una porción de nuestros hermanos y hermanas que está dispuesta a ceder parte de aquellos derechos y garantías por los que tanto luchamos no le echemos la culpa a un medio o a un espíritu sedicioso, fijemonos antes en la viga que se acurrucó en nuestro ojo.

Hay que predicar, decía, y darle testimonio de que estamos de su lado, que no queremos que sea lesionado en sus derechos, que -a pesar de las razones que lo empujen al delincuente a hacerlo- no está bien que le roben el auto, le asalten la casa, lo golpeen o maten, que en definitiva pensamos lo mismo que el hasta ese punto, y desde allí tranquilizarlo con políticas publicas. 

Hay que predicar, repito, y hacerle notar que hoy es el delincuente el que utiliza las garantías pero que aun así no se sale con la suya, pero mañana puede ser el que sea involucrado en un proceso penal y si no tuviese las tan vapuleadas garantías se pudriría en la cárcel sin poder demostrar su inocencia.
Hace medio siglo, el crimen de la adolescente Norma Penjerek, encontrada sin vida en un baldío el 15 de julio de 1962, sacudió al espíritu público. Ella había desaparecido nueve semanas antes en alguna calle del barrio de Flores. Sobre el asunto se consideraron hasta las hipótesis más descabelladas. El caso ocupó por meses las portadas de los diarios. Pero quedó impune por el empeño de los investigadores en involucrar al comerciante Pedro Veccio, cuyo perfil fiestero facilitaba la intención. El tipo nada tuvo que ver. Aun así, el juez lo conservó en la cárcel hasta abril de 1965. (Ricardo Ragendorfer)
http://sur.infonews.com/blogs/ricardo-ragendorfer/un-hombre-llamado-garganta
Debatir la conveniencia de las garantías es en si mismo un retroceso importante, hay que revertirlo, primero diciéndole a la sociedad que estamos de su lado y que no es cierto que los peronistas no tengamos que hablar de seguridad, pero sin repetir estereotipos ideológicos que han fracasado.

Ese es el camino a recorrer

Algunos ya lo están haciendo
O.b 

Pd

El peronismo que viene es el que tiene que estar al frente del "el combate (contra) la comercialización de estupefacientes, porque el problema es saber quién es la víctima y quién el victimario. Un chico que consume es un chico en peligro, no es un chico peligroso. Y la sociedad, por esta lógica de plantear el problema sin buscarle una solución, termina estigmatizando a los chicos como peligrosos, cuando en realidad los peligrosos son los que le venden droga”

7 comentarios:

Jack Duluz dijo...

Difícil no acordar. Ahora, el abordaje si no es integral, está condenado al fracaso.
Si no se consideran las diferentes dimensiones del problema, estamos jodidos.
-Mucho laburo social para sacar a los pibes de las drogas duras (paco sobre todo). Llevar más Estado donde su ausencia fomentó el caldo de cultivo. Tenemos que evitar la favelización masiva porque en 5/10 años la cosa se pondrá muchísimo más densa. Hay que urbanizar los asentamientos enclavados en los centros urbanos, abrir calles, luz, agua, servicios, Anses, la mar en coche...
-Reforma integral de TODAS las fuerzas de seguridad del país (preparación, salario y un larguísimo etcétera) y del Poder Judicial.
-Que las cárceles no sean la vergüenza que son hoy: un posgrado de delincuencia.
-Ponerse más pillos en las fronteras.
-Avanzar en la legalización del consumo de algunas sustancias como la marihuana.

No estoy diciendo maravillas de iluminado. Es una guerra jodida porque los volúmenes de plata son inimaginables y es muy fácil penetrar en la burocracia del Estado y corromperla.
Los vendedores de falopa no son marcianos caídos de un ovni de Xillium.
Sí estoy convencido que el Estado no puede abandonar territorios a su suerte, porque los ocupan otros. Así los narcos en Río se adueñaron del destino de millones de tipos, por la falta de Estado. Y Estado es acción política en todo sentido: social, económica y del monopolio de la fuerza.

ari_peruca dijo...

massita adherirá a la intervención de las ffaa en seguridad interior? pregunto sin chicana.

OMIX dijo...

ari

vos te referís a ser tan transgresor como en su momento fue llevar a la prefectura y gendarmeria fuera de las fronteras y de la costa.

Mmmm seria interesante.

Solo a un peronista se le ocurre cambiar de muebles cada tanto, como para que aquellos que han organizado choreos desde "posiciones dominantes" vean perturbados su orden.

Lo voy a pasar para arriba para ver que piensa...
gracias por el aporte

Jack Duluz dijo...

Omix, son cosas diferentes. Las FFAA en seguridad interior es algo que vienen pidiendo desde el Consenso de Washington. Los tortugas y los claritos no son FFAA y está MUY BIEN que participen de la lucha contra el delito.

OMIX dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
OMIX dijo...

Duluz
No es lo que decían hace unos pocos dias durante la medida de "tortugas y claritos".

Lo dicho Duluz, lo pensaremos.

De todas maneras para tener fuerzas armadas como las tenemos (ojo que no digo: como las que tenemos) mejor es hacer la gran Japón y no tener nada.

Eso también hay que plantearselo.

Jack Duluz dijo...

Compañero, no me hago cargo de lo que dicen otros. Para mí está bien y es una decisión acertadísima del Ministerio de Seguridad. No alcanza, pero es una buena.