viernes, 2 de noviembre de 2012

Desafío "Pensar al otro, construirlo"




El peronismo puede gobernar en soledad: lo ha demostrado bien. Pero, ciertamente, a todos nos conviene que exista, al menos, una organización partidaria alternativa que canalice adecuadamente demandas propias de aquellos que no votaron, no votan y, por qué no reconocerlo, no votarían al peronismo. Es una necesidad que hace a la calidad de la democracia. 
http://ezequielmeler.wordpress.com/2012/11/02/dos-reflexiones-sueltas/

10 comentarios:

Sirinivasa dijo...

el muchacho pulsa algunas cuerdas interesantes, pero como en otros ámbitos de la vida, lo que se dice por despecho enturbia las razones y hace dudar de las convicciones

Sdls!

Ezequiel Meler dijo...

Por despecho. Ah, bueno. Enturbia las razones y hace dudar de las convicciones. Mirá vos.

Charlie Boyle dijo...

Impecable síntesis de imagen y sonido, republico

Anónimo dijo...

esa alternativa ya existe y vos sos parte de ella Omix - de peronista no te queda nada - sos el pasado vergonzante, hijo de la triple A

Sirinivasa dijo...

hum... sí, eso creo che

Sirinivasa dijo...

otrosí estimado profesor: los cambios de vereda suelen poner en cuestión los dichos en ambas por igual.

Y no se preocupe, la Importancia es una enfermedad que se cura con el tiempo

Ezequiel Meler dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ezequiel Meler dijo...

Siri: ¿de qué importancia estás hablando? O mejor dicho, ¿de la de quién?

Digo, en lugar del ad hominem psicologista para con un docente de media que tiene un blog (Guauuuu!), podrías tratar de tirar una idea. ¿O sos muy importante vos para eso? dale, tirá una idea que no hable de mi persona, que no caiga en el registro ético, sobre cómo ves lo que viene, y lo charlamos como lo hemos charlado siempre. El despecho es para los enamorados, y el que se enamora en política tiene dos problemas serios...

Sirinivasa dijo...

Amigo Omix, perdón que vengo a este post a responderle al Profesor Meler, sucede que en su ex-blog el muchacho ha cerrado los comentarios, y como me reprochaba la carencia de argumentos, leyéndolo recordé que nos habíamos cruzado por acá.

En fin, no sé si el Profesor volverá por acá, pero le dejo una reflexión, ajena por cierto:

"no vale la pena apoyar la continuidad por la continuidad misma, sin un proyecto igual o mejor que este. Como esa situación no está garantizada ni de mínima, lo mejor es comenzar a pensar el repliegue.

¡Y qué distinto es, efectivamente, el panorama en ese plano, si lo comparamos con el existente diez años atrás! Hay un territorio, hay una serie de subestructuras, hay una militancia, y existen los grandes trazos de un proyecto nacional. A menos que, del otro lado de la mesa, inventen algo parecido, volveremos pronto.

No hay razón para abandonar el optimismo: en el mediano y largo plazo, si no en el corto, serán las mejores ideas, aquellas instancias superadoras -apoyadas por una firme organización, depurada de fantasmas y troyanos- las que impongan y marquen el rumbo. Y sigo pensando que tenemos el mejor proyecto para el país. Trabajemos para ello, pensando estos escenarios: el tiempo, el mundo en general y la región en particular no vivieron estos años en vano"

A lo que agregaría, que el término "repliegue" se entiende "formando parte de", no cambiando de vereda.

Slds

PS: creo que es fácil adivinar la autoría de la reflexión :P

Ezequiel Meler dijo...

Justamente, querido Siri, lo que cambia entre el texto y el momento, amén de una mala expectativa sobre el resultado, es la "serie de subestructuras". Donde vos ves una cosa personal medio oscura, casi del corazón, yo señalo una diferencia política: este no es el proyecto que apoyaba en 2009. No sólo ha cambiado su composición, con la salida de la CGT, sino también su dirección (pienso en la ley de ART como antecedente inmediato).

En su momento, lo expliqué donde correspondía, en los espacios de militancia oficialista que en cierto modo compartimos, y cambié de eje. Se llama política: cuando no estás de acuerdo, te vas. No hay misterios del corazón. Si me equivoqué o no, y todo es posible en la vida, es algo que dirá el tiempo: la sensación que tengo es que no.

Abrazo,

EM