lunes, 11 de marzo de 2013

¿Donde está la Rabollini?

La prensa del interior (hegemónica variante no oficialista) nos provee de una mirada ajena a la bonaerense-porteña acerca de la lucha por la sucesión hacia 2015.
Leamos
Para los más acérrimos cristinistas, el muñeco a voltear es Daniel Scioli y no parece que las adhesiones que éste podría cosechar en la provincia de Buenos Aires sean el dique que contenga el aluvión reeleccionista que pretenden instalar, una vez más a partir del marketing del luto. Por eso, han resuelto mojarle la oreja al bonaerense para dirimir quién es el verdadero dueño de los votos en el distrito, retándolo con internas para sacarlo, en primera instancia, de lo que mejor hace: manejar los tiempos del combate. 
Luego hace referencia al hecho de que el gobernador le envío un mensaje de texto a la presi confiandole que sentía sed y esta amablemente le envió un frasquito de anchoas lo que hizo que el ex motonauta se sentará a pensar sobre el sentido de la lealtad, la fe y el optimismo. 

Y sigue...
Scioli sabe que desde la Casa Rosada le quieren llenar las listas nacionales y provinciales de legisladores ajenos a su sentir, quienes traicionarían al instante su pretensión de ser Presidente. Entonces, se propone resistir hasta dónde pueda, ya que si no lo hace su carrera política estaría terminada, aunque se deba tragar los sapos de quienes lo critican por "hacer la plancha". Mientras tanto, se chuzean de forma recíproca. 
 Por su parte, casi como una agresión y para sacudir esa tibieza que los exaspera, los cristinistas le están pidiendo a Scioli que Karina Rabollini, su esposa, sea la candidata número 2 de la lista de diputados de Alicia Kirchner, mientras que algunos otros gurkas fantasiosos del kirchnerismo extremo sugieren que sea el propio gobernador el que renuncie para acompañar el modelo desde el Congreso. 
Hugo Grimaldi
La Gaceta, Tucuman
http://www.lagaceta.com.ar/nota/536053/opinion/gobierno-oscila-entre-chavez-ver-hace-scioli.html
Mientras que en el portal La Tecla leemos
Más sciolistas piden por "Massa-Rabolini"
Luego de que en declaraciones a La Tecla la esposa del gobernador Daniel Scioli, Karina Rabolini, reconociera que está dispuesta a ser candidata a diputada nacional, empezaron a multiplicarse las voces sciolistas que piden por el binomio "Massa-Rabolini" para las venideras elecciones legislativas, ya sea por dentro o fuera del kirchnerismo

Que confusión mamma mia.

¿Donde está la Rabollini? se pregunta este blog. ¿Quien la asesorará?, aunque nuestro servicio de inteligencia tiene guardada esta fotito que indica que la pareja scioli/rabollini no anda gastando en Duran Barbas ni asesores norteamericanos.

¿Como jugará la Rabollini?, ¿con quien?. Ensaye usted lector/a alguna respuesta a este interrogante y de acertar puede ganarse un calzon de los que diseña la candidata, y mire que no es una berretada por que cuestan una luca.

Favor de ser respetuosos y concentrarse en emitir opiniones, no la ataquen por su condición de mujer ni la descalifiquen por ser "esposa de".

A Massita se le aplica el derecho penal del enemigo

Ayer, nuestro amigo Nestor Sbariggi postea (click aqui) sobre el tiempo de definiciones que atravesamos donde las fuerzas políticas deciden que rumbo han de seguir. No creo exagerar cuando digo que todos los actores en la Provincia de _Buenos Aires miran -en este momento- a Sergio Massa. Tampoco bolaceo cuando digo que el tiene todas las cartas en la mano y queva a hacer lo que entienda es emjor para su proyecto político.

Sbariggi hace referencia a una nota  sobre Massa de la periodista Rosario Ayerdi (click aqui), uno de los datos menores que tira la autora del escrito es que "Políticos, sindicalistas y empresarios se reúnen con Sergio Massa para pedirle que compita o deje pasar esta elección. A ellos, el intendente de Tigre sumó un grupo de asesores norteamericanos, quienes ya fueron contundentes: no debe competir como candidato a diputado nacional" y sobre el hecho no probado -aunque probable- de la presencia de "marines ideologicos" un tal Nando Bonatto se despacha asi
Lo importante  sobresale no de la nota en sí, no de las posibilidades y pasos del perverso Massa, sino de lo que el mismo, Massa, da como normal.
Cuenta con una serie de asesores norteamericanos ,los mismos en trabajo de campo, han utilizado en clásicos estudios de mercado a grupos muy numerosos.
La pregunta de cajón, que todos nos hacemos, hasta el más simple de quien tiene noticias de esto ¿Quién pone la teca?
No estamos hablando de poca plata, se está frente a una ¿inversión? Muy fuerte ,que excede ampliamente la capacidad de un funcionario del común.
Buscar conspiraciones o fantasmas no es de mi gusto, a priori no hay brujas en política, pero como decía mi abuelo no creo en meigas pero que haberlas ailas.
Y las meigas ( brujas en galego) del caso, son los amplios y documentados vínculos del actual intendente de Tigre con la Embajada norteamericana.
No es la primera ni última vez que el Departamento de Estado yanqui, apoya, promueve ,sostiene, alienta y promociona a personas leales a sus intereses.
Desde que wikileaks puso a luz los dichos de Sergio Massa acerca de Néstor Kirchner donde lo calificó de monstruo perverso, creo que no hay lugar a ningún tipo de cálculo al respecto.
En estos casos me acuerdo de aquello atribuido a Perón , al enemigo ni justicia.
Massa a demostrado clara y largamente que es el enemigo.

http://poesiayramosgenerales.blogspot.com.ar/2013/03/sergio-massa-o-cuando-los-monstruos.html
Que analisis, papá!!!. 
Ohhh my god, el universo conspira contra nosotros y nos ha inoculado diarrea.
Tirame el cuerito porfa.

Mi respuesta a la simpática teoría conspirativa  ha sido esta
Nando, ¿vos lo escuchaste hablar a Massa de asesores norteamericannos?. Eso no se dice.

No seas cándido, ¿o te crees que los que asesoraron a Nestor y CFK se recibieron en Puán?, generalmente son extranjeros y hasta Durán Barba podría haberlo hecho.
Ademas, ciertos kirchneristas y su antiimperialismo barato ya cansan, se ridiculizan solos, son una mezcla -patética- de Enrique el antiguo, American psyco bolche y Bombita Rodriguez.
En fin, después de todo massita es el enemigo y se sabe que il nemico non è più un essere umano.

domingo, 10 de marzo de 2013

Para Kunkel y de Narvaez

Massa logró sacudir el tablero político. Le rompe las bolas al kirchnerismo y al antikirchnerismo por igual, los descoloca, los hace desistir de planes y tener que remendar a cada momento los que están en marcha.

Por eso sus lenguaraces gritan fuerte "lobo, lobo" como el pastorcillo de la fabula. Ellos trabajan para una visión del mundo en el que solo están los buenos de un lado y el cuco del otro, ahora apareció un personaje inesperado en el medio del cuento infantil que aunque quieran etiquetar no se deja y hacen esfuerzos para completar la simplificación y no sale, no sale che.

Lo resume I. Fidanza es su portal respecto del oficialismo pero vale también para su nemesis
En su lógica tan particular, el kirchnerismo entiende que uno de los dirigentes con más proyección de la Argentina, debería quedarse en su casa viendo la tele, mientras se desarrolla la pretemporada de la presidencial. Mientras los grandes toman posiciones, miden fuerzas y cierran alianzas para el 2015. Imagina la Casa Rosada que esta suerte de castración política debería ser aceptada sin mayor costo, “total es joven y tiene tiempo”.
http://www.lapoliticaonline.com/noticias/val/89160-6/las-tres-tormentas-que-amenazan-el-42-por-ciento-que-suena-el-kirchnerismo.html
Lo necesitan en linea, quieren que se coloque en formación, a favor o en contra, pero que lo haga y rápido  porque decidieron ir a una guerra de nervios en la que hay que lograr que el otro se rinda primero y ahora los que estan nerviosos son ellos.
Jugar dentro, fuera, no jugar son solo tres de las cuarentas cartas de  la baraja que dispone hoy el tigrense, no hay porque descartar las otras 37.

Despues de todo el "joven" Massa recibe un espaldarazo fenomenal de parte del gobierno y su "oda a la juventud", del otro lado es quien mas se acerca al phisique du rol de renovación entendida como superación del confrontativo  "estilo k" que promueven y predican a diario los detractores de estos gobernantes. Ademas es el único que aporta imagen de eficiencia gestiva.  Es mucho mas que un candidato atractivo para paracaidistas polacos, es un coronel con aspiraciones de mariscal de campo y merito suficiente como para disputar ese lugar.

Creo que no es dable pensar que aquel que tiene una alta electorabilidad deje pasar el momento en el que -no sin esfuerzo y épica  pueda llevarse los laureles de la victoria en la única encuesta que vale que es una elección, pero... que el pasado se mate entre si en este turno electoral tampoco es mala idea aunque a mi me parece un sueño.

Ahhhh y a kunkel y a de Narvaez le dedicamos este tanquito

Pd:
Dos notas para leer y un sano consejo
1.- Marisa alvarez que opina 
"Lo cierto es que luego de meses de evaluación, avances y cierta sobreestimación desde algunos ámbitos de la política bonaerense, la jugada que ubicaría a Scioli y Massa abriendo un nuevo espacio en el peronismo que confronte electoralmente con las listas de la Rosada es por estas horas más incierta que nunca. Pero, desde ya, no está dicha la última palabra, y en el convulsionado ámbito del oficialismo, en las próximas semanas y en materia de definiciones y decisiones políticas y electorales, todo será posible."
http://www.eldia.com.ar/edis/20130310/Dos-para-estrategia-hora-mas-incierta-opinion6.htm
Massita es "ladino e indino" y podría dejar traslucir esa posición para quitarse pulgas, para que no le peguen y ganar unos meses, porque es su verdadera intención. Vaya a saber porque.

2.- Y algunos datos que tira Kirchbaum aqui van en sentido contrario
 "un emisario del gobernador miraba fijamente a los ojos a Sergio Massa, cuando éste le aseguraba que no sería candidato de las listas de Cristina. Pero no largó prenda de lo que haría personalmente en el futuro próximo.// El intendente de Tigre, se sabe, tiene un coach electoral norteamericano. Ese asesoramiento no se recibe para jugar en las ligas menores. En esa ambición política se asientan temores, desconfianzas y oportunidades en el futuro."
http://www.clarin.com/opinion/paciencia-Scioli-ofensiva-cristinista-Massa_0_880112040.html

Vizcacha aconseja:
Este escriba no descarta hipótesis alguna, pero mirá que creerle al medio de Cherazni que anda asegurando que massita se baja!!!, andáaaaa... (ver "El inminente paso al costado de Massa ya reacomoda el tablero" http://site.informadorpublico.com/?p=27375)

sábado, 9 de marzo de 2013

Candidaturas naturales (Ni el tiro del final te va a salir)

Algunos dicen que la combinación de la estrechez presupuestaria que se aplica insensible de "arriba hacia abajo" y que golpea la gobernabilidad provincial sumada a  la imagen de "chirolita" de Daniel Scioli que se va a consolidar cuando este ceda (prevén los muy  pesimistas) ante CFK y se  sume a la estrategia de Olivos consistente en aceptar que "la que tiene la lapicera para armar las listas es mamita" va a hacer trizas las posibilidades del ex motonauta de sostener su candidatura presidencial en 2015 con chances de llevarse el premio mayor.

Fue el (D.O.S.) quien eligió abandonar el cómodo "con fe y optimismo" que garpó bien y trocarlo en "continuidad con cambio" cuando empezó a levantar la mano ante la pregunta de quien se consideraba candidato natural a la sucesión en 2015.  Desde aqui seguimos con la saga, y nos preguntamos como le fue a otro que se probó antes en el peronismo el traje de "principe heredero"


 Duhalde intenta volver a ser el candidato natural
Después de la experiencia que les aportó respecto de los dos distritos la experiencia del Tren de la Victoria, los equipos de campaña de Duhalde y Ortega ya tienen orden de elaborar un cronograma nutrido de presencias de los dos en esas provincias, con todos los formatos posibles: actos, caravanas, seminarios, contactos con factores de poder y distintos sectores sociales.En el camino hay otros hitos importantes. Como el de la definición de la fórmula, que debería ser anunciada entre fines de marzo y el 11 de abril. O el otro, fundamental, de la elección interna en la provincia de Buenos Aires, el 9 de mayo, en la que los duhaldistas descuentan un amplio triunfo sobre el armado menemista que encabeza Antonio Cafiero. 
Por Carlos Eichelbaum
29/3/1999
Aunque ya no use el concepto para evitar polémicas, Eduardo Duhalde sigue aferrado a su tesis de que es el candidato natural del peronismo. Y está convencido de que la postergación de las internas presidenciales del PJ, lejos de perjudicarlo, es funcional a la tesis, porque estira en el tiempo la situación de inorganicidad de la disputa interna que mejor alimenta la sensación de naturalidad de su candidatura. 
En el análisis de Duhalde, la situación mantiene esa disputa en los términos de un enfrentamiento entre él y Carlos Menem; permite que su actividad lo siga mostrando como el que lo pelea a Menem, como el que ofrece lo diferente a Menem.Según hombres del equipo de Duhalde, existen incluso encuestas que confirman que esos son los términos que más réditos le aportan al proyecto presidencial del gobernador. 
Siempre según este diagnóstico, crece el descontento por las políticas del Gobierno. De manera convergente, aumenta la sensación de que los obstáculos que encontró la iniciativa re-reeleccionista del menemismo son, fundamentalmente, consecuencia de la dinámica del enfrentamiento del Presidente con Duhalde. 
Y, como tercer elemento, el menemismo no consigue articular una estrategia alternativa. Duhalde y sus hombres están convencidos de que Carlos Reutemann no va a aceptar ser el precandidato presidencial menemista. Y, en el para ellos remoto caso de que acepte, llegaría como resultado de un armado ostensiblemente frágil y dificultoso. 
Todo esto, insisten, fortalece la idea de que, sencillamente, el peronismo no tiene otro candidato para pelear con chances con la fórmula Fernando de la Rúa-Chacho Alvarez. 
(Anotan, de paso, que este perfil de la disputa en el peronismo ayuda para forzar errores de parte de la Alianza, como el de la frustrada convocatoria a la consulta popular porteña). Así estaría configurada en los hechos la condición natural de la candidatura de Duhalde para los peronistas. 
A partir de esta convicción -hubo charlas específicas en las horas muertas del Tren de la Victoria y la Esperanza-, el duhaldismo, aparentemente en buena sintonía con el orteguismo, no se plantea por ahora forzar definiciones sobre la formalidad de la interna presidencial. 
Los duhaldistas están seguros, eso sí, de que en el ámbito del Consejo Nacional, donde cuenta con mayoría suficiente, el menemismo va a seguir jugando a las escondidas.Llegará un momento, que no hay que apurar, en el que habrá que convocar al Congreso Nacional del PJ, para formalizar allí el andamiento de la interna. Pero sólo cuando la naturalidad de la candidatura de Duhalde esté tan instalada como para que también sea natural el acuerdo previo con los principales jefes provinciales del peronismo que evite nuevas maniobras del menemismo. 
En las filas del gobernador se considera casi inminente -cuestión de no más de dos semanas- gestos definidos de apoyo de algunos gobernadores, como el mendocino Arturo Lafalla y el salteño Juan Carlos Romero. Para lograrlos, dicen, es fundamental el trabajo que viene haciendo junto a sus colegas el gobernador entrerriano Jorge Busti, sumado al que desde hace ya más tiempo ocupa al santacruceño Néstor Kirchner. 
Para llegar a los tramos definitivos de la pelea, los duhaldistas creen que también es clave profundizar la tarea personal de Duhalde y Ortega en Córdoba y en Santa Fe, dos distritos de gran importancia electoral en los que el peronismo está liderado por adversarios: el ahora ultramenemista José Manuel de la Sota y el propio Reutemann. 
Importante como carta de presión, también está en el camino la convocada consulta popular bonaerense sobre la re-reelección, el 25 de abril. Aunque en el duhaldismo nadie desconoce que, para esa fecha, Menem ya puede haber encontrado una salida, vía fallo judicial inhabilitante, que transforme en inútil la consulta. 

http://edant.clarin.com/diario/1999/03/29/t-00403d.htm

La nota de Eichelbaum está escrita una semana despues del triunfo aliancista en la provincia de Catamarca y de la que da cuenta la tapa de Pagina 12.

 Ay, lo mucho que sufre el "candidato natural" mientras espera que todo el mundo se corra y le ceda el paso.

Recordemos también que la historieta terminó así


viernes, 8 de marzo de 2013

El candidato natural en los momentos amargos

Con ingenio un amigo de la casa twiteaba esta definición: 
"PRI es el PJ con la sucesión resuelta + sindicalismo + Slim + Clarin"
El pejota nunca tuvo la sucesión resuelta via democrática, salvo cuando la socialdemocracia caló en nuestras filas y pudimos institucionalizarlas en las elecciones internas directas de candidatos, fruto maduro de la "renovación peronista". La nota de P. Mendelevich que subimos en el posteo anterior resume esto que decimos.
Ahora vamos a leer otra, sin olvidar que la pregunta de fondo sigue siendo: ¿Acierta Scioli al proponerse como candidato natural en 2015? 
Sin candidato natural
Hubo un marcado voto anti-Menem; pero el más golpeado en el peronismo fue Duhalde
Por Carlos Eichelbaum, de la Redacción de Clarín. 
27 de octubre de 1997
El voto, expresado en el volumen de una ola que pocos preveían, parece haber tenido una motivación prioritariamente anti-Menem, la forma de un voto castigo contra el gobierno nacional. Pero, curiosamente, sus consecuencias políticas provocaron mayores daños a Eduardo Duhalde, a su proyecto presidencial, que al propio presidente Carlos Menem.

Es demasiado pronto para saber cómo puede procesar el justicialismo una experiencia que debe atravesar por primera vez en su historia: la de asumirse derrotado en las urnas cuando está en pleno ejercicio del gobierno nacional.

Se trata, en buena medida, de la presencia en acto del temido fantasma del 87 de Alfonsín transformado en el 97 de Menem. Con un agregado que se impone inmediatamente: empieza a campear la sensación de que puede no haber un 99 de Duhalde.
Porque la primera conclusión que ofrece, hacia adentro de la fuerza, la amplia derrota electoral de ayer del peronismo es, precisamente, que se quedó sin candidatos naturales para la sucesión del 99. No es un dato menor recordar que quien había acuñado esa fórmula, aplicada a sí mismo, fue Duhalde.
Y, sin candidatos naturales, aun en una derrota de la que los indicios lo señalan como el principal elemento causal, Menem se asegura por lo menos que no deberá compartir con nadie los dos años que le quedan en el poder. Más aún, que puede ser quien controle y defina la estrategia para remontar el golpe hacia el 99, lo que implica además la posibilidad de opinar decisivamente en la construcción de una candidatura partidaria.
En su mensaje de ayer, grabado sobre las primeras y duras informaciones de las encuestas de boca de urna, el Presidente había hablado de su decisión de seguir con el manejo de los tiempos. Habrá que entender que lo hizo sin inocencias.
Menem había recorrido un período de campaña con la actitud de disputar sin concesiones el centro de la escena. Para él, para la interpretación de la elección que decidió imponer a la gente, se trataba de un nuevo plebiscito sobre su gestión.
Nosotros o la nada, fue la síntesis permanente de su mensaje. El perfil del voto indicaría que el Presidente consiguió imponer su interpretación. La gente concibió su voto como un sí o un no a Menem, y mayoritariamente prefirió el no.
Es cierto que la derrota que sufrió en la provincia de Buenos Aires fue el resultado de un voto del distrito inscripto en esa ola nacional. Una ola que arrastró en su caudal a buena parte del electorado tradicionalmente peronista, y en términos de estratificación a sectores amplios de la nueva pobreza y, también, de los pobres estructurales.
En función de las ulterioridades del resultado, no es que Duhalde no haya sido capaz de mostrar las diferencias de su modelo bonaerense respecto del modelo menemista.
El problema para el gobernador es que no pudo convencer al electorado que en las elecciones del 97 estaba en juego su proyecto.
En el juego interno del justicialismo, la candidatura natural de Duhalde nunca implicó un equivalente liderazgo natural de dimensión nacional. Era el resultado del poder numérico de su distrito, sumado al poder estructural de su aparato y al áurea de infalibilidad electoral que rodeaba la historia del gobernador.
La imposición de esa realidad, hasta ayer, era duramente confrontada por el menemismo puro; resistida sordamente por algunos caudillos peronistas del interior más independientes, o aceptada especulativamente por otros.
Tras los resultados de ayer, parece obvio que el menemismo puro se sentirá en condiciones de profundizar la confrontación con Duhalde.
Es cierto que la elección no hace sino alejar las posibilidades de que Menem piense en algún atajo re-reeleccionista.
No lo es menos que ninguno de los precandidatos alternativos a la presidencia que, con guiños menemistas, trataban de neutralizar el proyecto duhaldista -Palito Ortega, Carlos Reutemann- pueden reclamar éxitos especiales en la jornada de ayer, aún cuando no hayan sufrido derrotas personales.
Pero a Duhalde se le acabó la imagen de infalibilidad, un quiebre que puede empezar a escribir una nueva historia incluso en el seno del aparato partidario bonaerense, en el que ayer mismo se escuchaban cuestionamientos duros a su conducción de la campaña.
La derrota frente a la Alianza en el territorio bonaerense adquirió connotaciones dramáticas, si se tiene en cuenta que se perdieron bastiones supuestamente inexpugnables, como la Lomas de Zamora del propio Duhalde o el Lanús de Manuel Quindimil, y que se ganó por apenas una luz el búnker de La Matanza.
Los próximos días deberían empezar a dar indicios esenciales sobre la actitud frente a Duhalde y frente a Menem, de los jefes peronistas que salvaron la ropa, o ganaron muy bien en sus provincias.
El pampeano Rubén Marín, el santacruceño Néstor Kirchner, el puntano Adolfo Rodríguez Saá, el salteño Juan Carlos Romero, con todas sus diferencias convergerán para imponer un replanteo general de la relación de fuerzas nacional del justicialismo.
El poder de atracción de una Alianza consagrada como alternativa de poder será otra variable central en la dinámica política del peronismo de los próximos meses.Varios de los principales dirigentes aliancistas -primero Chacho Alvarez y Raúl Alfonsín, después también Graciela Fernández Meijide- hablaron desde el nacimiento mismo del acuerdo de la necesidad de generar una pata peronista.Ayer, en sus primeros mensajes de triunfo, Chacho y Graciela recordaron con énfasis el carácter abierto, incompleto -no están todos los que deberían, dijo la senadora ya electa diputada- de la Alianza, un gesto claramente dirigido a los dirigentes descontentos del peronismo que se sientan impulsados al salto por el voto por el que ayer optó buena parte de sus bases.
Ese segmento, el de la transversalidad posible, se convirtió desde ayer en una manifiesta zona gris que tiñe una porción del espacio peronista.
Porque en ella podrían llegar a ensayarse, también, los caminos de Duhalde para restaurar su proyecto presidencial.Para el 17 de noviembre, habrá que ver si se mantiene la convocatoria, está prevista una reunión fundacional de una corriente progresista según algunos, o de recuperación de banderas históricas del peronismo según otros, convocada por el entrerriano Jorge Busti -otro derrotado de ayer- y Kirchner, y que incluye en el proyecto a la cara progre de Duhalde, el vicegobernador Rafael Romá.Duhalde nunca dejó de imaginar para su proyecto la incorporación de sectores orgánicos de la Alianza, desde los frepasistas que vienen del peronismo hasta radicales con perfil propio, como el cordobés Ramón Mestre.Pero, claro, esa es una historia sólo balbuceada. Por ahora, Menem y Duhalde, y el conjunto del peronismo, deberán empezar a explicarse en qué medida, y con qué explicación, ya no son lo que eran hasta la mañana del domingo. 
Lunes 27 de octubre de 1997
http://edant.clarin.com/diario/1997/10/27/t-00801a.htm
Que similitudes y diferencias encontramos entre el tiempo de la nota y el actual, entre aquel Duhalde y este Scioli
Ob
Pd: una pregunta adicional dirigida al sciolismo: ¿que pasa si el centroizquierda programa tu derrota?

jueves, 7 de marzo de 2013

El síndrome del candidato natural


Nota de Pablo Mendelevich, para el Diario La Nacion, fechada el 1 de diciembre de 2002
Historia: el justicialismo y sus fórmulas presidenciales

Bajo el síndrome del candidato natural

La historia de las internas peronistas apenas se remonta a 1989

A menudo ese mojón, el del 9 de julio de 1988, es reverenciado en el peronismo como modelo de interna. Aunque es menos frecuente que se indique su carácter solitario. El dúo que ahora estremece a la política con su disputa incombustible le ganó entonces a otro dúo que formaban Antonio Cafiero y José Manuel de la Sota, que a su vez habían integrado con Menem, poco antes, el elenco fundacional de la exitosa Renovación. Pero la interna de 1988 también es recordada por otro motivo: para muchísimas personas de las que observan la política acariciándose el mentón con gesto de entenderla, el favorito era el dueño del "aparato", Cafiero, un político convencional cuya previsibilidad contrastaba con las evanescentes promesas nacionalistas del simpático y extravagante riojano. Fue un shock importante cuando Menem-Duhalde se convirtió a fuerza de votos, hace 14 años, en la quinta fórmula presidencial de la historia justicialista.
La primera fórmula, claro, tiene la edad del peronismo. En el verano de 1945-46, después del basamental 17 de Octubre y antes de las elecciones del 24 de febrero, la candidatura de Juan Domingo Perón estaba sostenida por el flamante Partido Laborista y la Unión Cívica Radical Junta Renovadora, además de algunos conservadores y nacionalistas. Desde luego, nadie iba a disputarle a Perón el liderazgo del movimiento que él acababa de fundar con una receta que transfería códigos militares al juego político. El Partido Laborista quería que el candidato a vicepresidente fuera Domingo Mercante, que terminó siendo gobernador de la provincia de Buenos Aires. Perón prefirió a Hortensio Jazmín Quijano, un abogado de origen radical que venía de ser ministro del Interior del régimen de facto. El 23 de mayo, como presidente electo, Perón ordenó la disolución de los partidos que lo habían encumbrado y creó el Partido Unico de la Revolución Nacional, a la vez que exaltaba el movimientismo.
Cuando llegó 1951 fue el Consejo Superior del Partido Peronista, desde el punto de vista formal, el que propuso la fórmula Perón-Perón. Dentro del oficialismo la continuidad del presidente, que disponía de un inmenso poder público y de todo el poder partidario, no ofrecía dudas. Era "el candidato natural", expresión poco amigable con la democracia partidaria que el peronismo agregó a partir de ese momento a su léxico cotidiano. Como Evita no pudo ser vicepresidenta, al final la reelección salió completa: Perón resolvió repetir la fórmula con Quijano.
El mismo mecanismo, la voluntad unívoca del líder, se aplicaría en 1972. Perón catapultó a la Casa Rosada a su delegado personal, Héctor Cámpora, y le puso de segundo al conservador popular Vicente Solano Lima, de modo que la tercera fórmula justicialista -la única sin Perón estando Perón vivo-, también fue mixta y a dedo. Quedó consagrada en el hotel Crillón el 15 de diciembre, mientras el caudillo dejaba Buenos Aires para visitar en Asunción a un viejo amigo, el dictador Alfredo Stroessner. En esas oportunidades, el líder mantenía una ficción de prescindencia. Casi siempre era en congresos donde se simulaba resolver la suerte partidaria. La doble instancia -real y nominal- en la toma de decisiones no complicaría tanto a los peronistas como a los historiadores. Aún hoy se discute el trámite que tuvo en el Teatro Nacional Cervantes, el 4 de agosto de 1973, el congreso que consagró, por fin, la fórmula Perón-Perón, si bien con la tercera esposa del general y no con la venerada Evita. Perón fue allí candidato por aclamación -para eso habían renunciado el presidente y el vicepresidente de la República-, pero la incógnita fue, de nuevo, la vicepresidencia. Un delegado propuso a Isabel y un sobreentendido la anotó en la historia: todos pensaron que eso era lo que quería el líder, quien, como de costumbre, no participaba del acto.
Muerto Perón, el grado de verticalismo fue divisor de aguas. Hubo verticalistas, antiverticalistas y ultraverticalistas, reconocibles estos últimos por su costumbre de referirse con engolada devoción a la "señora presidenta". Unos pensaban que el apellido Perón tendría suficiente magnetismo como para superar el vacío dejado por el líder, algo que no ocurrió, y otros, que era necesario crear mecanismos que organizaran la formidable herencia política, cosa que tampoco ocurrió.
Pasaron diez años desde la inscripción de la fórmula Perón-Perón y llegó la fórmula Luder-Bittel. Italo Argentino Luder, el primer candidato a presidente del peronismo sin Perón y el primer peronista que perdió una elección presidencial antes de Eduardo Duhalde, fue seleccionado en 1983 por un reducido grupo de dirigentes hegemonizados por Lorenzo Miguel, virtual capitán del barco. Como jefe visible actuaba entonces el chaqueño Deolindo Bittel. El justicialismo todavía estaba lejos de confiarse a la democracia interna. Que en su seno persistía cierto grado de confusión lo prueba el hecho de que a Miguel se le hizo necesario desmentir que Emilio Massera pudiera ser el candidato peronista. A diferencia de otros dirigentes (precandidato de hecho era, como siempre, Cafiero, y también estaban Angel Robledo, Raúl Matera y Vicente Leonides Saadi), Luder no tenía su propia línea interna. Quienes lo patrocinaron creyeron que iba a serle útil en las urnas su aspecto doctoral para seducir a los sectores medios no peronistas. Primero se especuló con la fórmula Luder-Ruckauf. Después, Luder-Grosso. Finalmente, la sociedad con Bittel fue consagrada en un congreso de menú fijo, tras unos cuantos tropiezos partidarios, el 5 de septiembre de 1983, en esa ocasión en el Teatro Cómico.
A diferencia del intervalo anterior -cuando el peronismo no consiguió superar la disciplina vertical administrada por el caudillo-, los seis años que separaron a la quinta fórmula presidencial justicialista (Luder-Bittel) de la sexta (Menem-Duhalde) resultaron los más ricos en transformaciones. Como reacción a "los mariscales de la derrota" de 1983 y cuando la participación popular era cortejada cada día por el discurso del alfonsinismo, la Renovación sacudió el anquilosamiento del peronismo con la novedad de la democracia interna. Hubo un cismático congreso en el teatro Odeón, en Corrientes y Esmeralda, y el peronismo pasó una temporada revulsiva, que parecía confrontar más métodos que ideas.
Lo de "ir por afuera", que hoy tanto suena, remite etimológicamente a 1985, cuando Cafiero y Menem decidieron desafiar al aparato partidario controlado por Herminio Iglesias y se presentaron a las legislativas con boleta propia. La interna peronista se resolvió el día de la elección general. Fue notable: los renovadores triplicaron al Frejuli, envase del Partido Justicialista oficial. En 1987 la Renovación llegaría al clímax como responsable de una singular antesala de retorno del peronismo al poder: 14 provincias -entre ellas la de Buenos Aires, donde ganó Cafiero- pasaron a ser administradas por el partido opositor a nivel federal. De Isabel no se habló más. Saadi cayó. Y en el PJ se instalaron nuevas autoridades: presidente, Cafiero; vicepresidente, Menem. Los dos renovadores que iban a medirse al final de la década.
La séptima fórmula, también encabezada por Menem, respondió al reflejo del candidato natural. Igual que a mitad de siglo, no abundaron en 1995 los rivales tentados de disputarle la candidatura presidencial a un líder que acababa de organizar nada menos que una reforma constitucional para habilitar su propia reelección: no hubo interna ni nada.
Reelegido gobernador el 14 de mayo de 1995 con el 56 por ciento de los votos, Duhalde creyó que él era el candidato natural para suceder a Menem. Menem pensaba igual, aunque respecto de sí mismo. El combate duró años y envolvió a las instituciones de la República tal como ahora con el menjunje de elecciones internas y generales. Cual caudillos provinciales del siglo XIX adaptados a la democracia, Menem y Duhalde no desenvainaron los facones, sino que se amenazaron recíprocamente con plebiscitos (sobre la "re-re") en sus respectivos feudos.
Duhalde-Palito Ortega, octava y última fórmula hasta hoy, fue la más vulnerable. Y no porque Palito hubiese arrancado con el lapsus de anunciar que su compañero se llamaba Eduardo Menem, sino por la cantidad de veces que se habló de que tanto el candidato a presidente como el candidato a vicepresidente serían reemplazados, en plena campaña, uno por Carlos Reutemann y el otro por Domingo Cavallo. El día que el PJ oficializó la fórmula única se puso en el acta partidaria que otras dos fórmulas aspirantes (Daniel Sarwer-Pablo Velázquez y Juan Mussa-Tomás Assad) no tenían "seriedad" suficiente para ser tenidas en cuenta. Menem, después de tanto insistir, no se presentó. Había comprendido a esa altura que, si era candidato por tercera vez consecutiva, la violación constitucional le podía causar contratiempos. .
Por Pablo Mendelevich 
Para LA NACION

Se animan a marcar diferencias?


¿Que es un candidato natural?; ¿que requisitos debe reunir un/a dirigente para que sus pares y conmilitones consideren su candidatura como inexorable?; ¿se puede creer que todo el mundo debe dar una mano para que determinado dirigente llegue a cumplir sus sueños?, ¿porque las minas eligen a otro como novio y no a aquel al que todos señalan como el candidato natural e ideal para ella?, en fin...

Candidato natural dista de ser delfín, nombramos al simpático animalito marino cuando nos referimos al príncipe heredero. En democracia: sería aquel elegido por la cúpula para suceder a alguien, generalmente para continuar el guión de su predecesor sin revisionismos. Delfín es Dilma respecto de Lula.

Para el kirchnerismo, en cambio, candidatura natural y delfín político son sinónimos. Por ejemplo para Artemio Lopez las posibilidades sobre candidaturas naturales para 2015 se cierran en estas tres variantes de marcado sesgo personalista.
1.- Cristina; 2.- El que Cristina designe; 3.- De los varios que Cristina designe, el que gane las PASO.
Scioli ha tomado del massismo la idea de "cambio con continuidad" (eso que el amigo @mazorcablanca define con precisión como "ruptura y continuidad en su justa medida")


El ex motonauta intenta llegar a 2015 como prenda de unidad escapando del fantasma "chirolita" en la que puede quedar atrapada su imagen de ser mas continuidad que ruptura y también a la de "traidor" si logra destacar los contrastes antes que los parecidos. 


Scioli no quiere ser opositor, Scioli no quiere quedar pegado al kirchnerismo, Scioli no quiere romper con la oposición, Scioli no quiere romper con el kirchnerismo, por eso elige el tangencial concepto de "candidato natural". O Scioli encuentra un tunel de escape al dilema de hierro de la era k (kirchnerismo vs antikirchnerismo) o queda atrapado en sus redes y se desinfla.

¿Acierta Scioli al proponerse como candidato natural en 2015?, esta es nuestra inquietud.


Son muchas las dificultades por la que atraviesa un candidato natural para llegar a su meta y por ello no solidarizamos con Daniel Osvaldo, peeeeero nosotros estamos en otra y queremos descular las posibilidades de éxito de su estratagema, para eso vamos a subir esta tarde dos notas periodisticas, una sobre el mecanismo de selección y sucesión en el peronismo y otra sobre el pejota al otro dia de la derrota de 1997 y la puesta en duda de las candidaturas naturales., que pueden servirmos de disparador  al debate sobre estas cuestiones que no nos quitan el sueño pero ayudan a la reflexión.



Si se animan a marcar las diferencias con el "ahora y aqui"en ambas tantito mejor: