lunes, 3 de agosto de 2009

El compañero Ministro Cacho y Sabbatai

El alcalde licenciado de Morón se pasea de acá par allá dando...

...perdón se interrumpió la conexión de internet, decía dando lecciones de como deben hacerse las cosas.

En el dialogo con el gobierno provincial, que oportunamente convocara el jefe del ejecutivo provincial y titular del Partido Justicialista a nivel nacional Daniel Scioli recibió al Intendente de uno de los 134 municipios, flamante jefe de minibloque de 2 Diputados nacionales y en ese marco señaló la preocupación de su sector acerca de algo que en estas páginas señalamos como patético caballito de batalla y sumisión al discurso de la antipolítica: "le planteamos que en las políticas sociales, nos preocupa que no se retroceda, sino al revés, que se tiene que avanzar y profundizar con políticas que terminen con el clientelismo político que degrada a la política”.

Desde estas páginas no dejamos de preocuparnos por la tendencia del sabatelismo por endilgar al "clientelismo" connotaciones negativas (cuando lo negativo es su abuso como herramienta de extorsión al más débil) y ademas de negarle en términos prácticos la posibilidad al pobrerío de hacer política. La crítica al clientelismo es sectaria, elitista y una manera elíptica y políticamente correcta para cierto ladriprogresismo de defender el voto calificado, la legitimación segmentada y e hijoputeces semejantes.

Ese discurso es funcional, pero mide a la hora de sumar créditos como dirigente políticamente correcto. Es un buen paso, de seguir asi, se convertirá en pocos años en ese baluarte socialista del antiperonismo que fuera en su momento Américo Ghioldi.

Sabbatella siempre habla de su familia, pero oculta un pariente lejano de nombre Sabbatai que diciendo ser el Mesías que venía a salvar al pueblo judío aceptó de buen grado el consejo del viejo vizcacha -ese que decía que el primer deber el hombre es defender su pellejo- y se convirtió al Islam.

Hablando de sectas esta es la nota que el periodista Alfredo Silleta escribió para el periódico Diagonales de La Plata sobre el mesías Sabbatai Sabbatella y el clientelismo y que chori-reproducimos en este Blog

¿Qué es el clientelismo?

Los políticos progresistas en la Argentina son extraños. En los últimos días, en la reunión por el diálogo provincial con Daniel Scioli, el diputado electo Martín Sabbatella le manifestó su preocupación por "el regreso del clientelismo".

Explicó que con la incorporación del intendente Baldomero Álvarez "subsiste la estructura clientelar, la prebenda, el toma y daca".

Qué extraño. Tanto los progresistas como los dirigentes de derecha cuestionan el clientelismo. Al escucharlos, casi no hay diferencia entre De Narváez y Sabbatella cuando hablan "del mal" del clientelismo.

La palabra "clientelar" viene de la antigua Roma cuando las familias acomodadas tenían clientes -gente humilde- que recibía favores y subsidios por aplaudir y alentar a los senadores patricios cuando caminaban por las calles de la ciudad.

Muchos siglos después, la sociología norteamericana y europea empezó a utilizar ese término con una carga peyorativa contra los líderes populares de América Latina y el Tercer Mundo. La razón era simple: no entraban en los cánones reconocidos en Occidente.

Cuando en 1958 se creó la carrera de Sociología en la Universidad de Buenos Aires, el italiano Gino Germani incorporó esos conceptos, especialmente para explicar al peronismo.

Juan y Eva Perón fueron clientelistas, dicen los sociólogos y los progresistas: "por eso la gente los quería". Una zoncera, diría Jauretche. La gente quiso a Perón y a Eva porque les dio trabajo, vivienda, derechos sociales.

Es verdad que también les regalaban pan dulce y sidra en Navidad. Eva, a su modo, lo explicó: "Los mediocres no entienden que sólo es un símbolo de unión con el pueblo. Es nuestro corazón (el de Perón y el mío) que quiere reunir en la nochebuena a todos los corazones descamisados de la Patria, en un abrazo inmenso, fraternal y cariñoso".

Los conservadores y la derecha nunca les dieron nada a los pobres. Ahora bien, Sabbatella, que no es conservador ni de derecha, fue, durante 10 años, intendente de Morón. Él sabe que los pobres lo apoyaron cuando cumplió con las promesas de más calles asfaltadas, cloacas, agua potable y trabajo. Sabbatella no es inocente: conoce que durante los gobiernos de los Kirchner se logró que el 80 por ciento de los complementos alimentarios se realice en todo el país a través de una tarjeta social o tickets alimentarios. Suman casi 2 millones de familias con ese sistema y sólo un 20 por ciento recibe los módulos alimentarios porque viven en zonas alejadas y no bancarizadas.

De la derecha se comprende. Lo raro es que los progresistas hablen de clientelismo cuando se refieren a la relación del peronismo con los pobres. El problema no es el clientelismo.

Los pobres votan a aquellos que solucionan sus problemas inmediatos: agua, luz, gas, pavimento, salud. Dignidad, calidad de vida, se llama. La derecha, por ideología, no lo hará nunca. El progresismo, también por ideología, debería preocuparse por hacerlo. Entonces llegarán los votos.

Artemio Lopez le dedicó una seguidilla de posteos al inefable Pomelo

El primero es este y transcribe este artículo de Silletta, aconsejo la lectura de este otro por la pluma elegida: Oliverio.

3 comentarios:

el mono relojero dijo...

Sabatella tendra el 0.15% de los votos de la provincia pero tiene el 99.9% de la razon. Administrar la dadiva, que encima no es de tu propio bolsillo, es lindo, te hace sentir cercano al pueblo, y te hace dormir con la conciencia tranquila, cuando estas de este lado del mostrador. Si se estuviera del otro lado, seguro que le llamarian extorsion o humillacion. Un concepto gorila, claro.
Obviamente que el sistema es absolutamente necesario para el intendente o gobernador clientelista, es el mejor circulo vicioso que ayuda a la perpetuacion en el poder.

moderador dijo...

Oia, este mono no es mono, es gorilita. Me reconforta saber que jamás van a crecer.

Ponganse de acuerdo y en todo caso diganle a sus socios piqueteros que dejen de llevar gente en micro bajo amenza de cortarles los planes
http://vidabinaria.blogspot.com/2006/10/mide-la-discusin-elogio-del.html

Hal dijo...

Me parece que usted está confundido, compañero. Las críticas de Sabbatella, según se desprende de sus comentarios, están dirigidas al clientelismo (que es tal en tanto acto extorsivo) y no a las políticas asistenciales. Se podrá discutir, en todo caso, qué influencia concreta tienen esas prácticas y cuán difundidas están, pero es obvio que, de existir, no pueden ser menos que impugnadas.