lunes, 7 de octubre de 2013

Nos necesitamos Maurus...

Empezamos la semana laboral (con fiaca) rastreando resúmenes de las principales plumas de los diarios capitalinos hechos por  sus colegas.
Empezamos con Morales Solá y Fernandez Diaz de El Diario de Rio Negro  (en amarillo) y El Dia de La Plata (en celeste)
Joaquin Morales Solá, en La Nación, opina que a raíz de la enfermedad presidencial, surgen varias preguntas:" ¿Estará la Presidenta en condiciones físicas de concluir su mandato? ¿Qué dirá su familia, donde ella depositó sus únicos afectos, sobre una madre que mezcla peligrosamente el estrés del poder y las constantes emergencias de la salud? Había otras preguntas tan irresueltas como aquéllas: ¿quién controlará el gobierno este mes de reposo, obligado por un problema aparentemente neurológico? ¿Su propia recuperación le permitirá llevar las riendas de la administración desde su lecho en Olivos? ¿Quién lo hará si ella no pudiera?". Añade que "en diálogos muy recientes, Cristina Kirchner reaccionó seca y tajante cuando a un interlocutor se le escapó la palabra "transición" para definir los próximos dos años. Contestó convencida de que se trata del último tramo de su poder, pero señaló que esa palabra sólo correspondía a una gestión como la de Duhalde. Yo ejerceré la plenitud de mis atribuciones presidenciales hasta el último día, aseguró. Y agregó: El que me suceda decidirá si cambia o no la política de mi gobierno. Yo no cambiaré nada.En esas pocas palabras estaba la síntesis de su actual pensamiento antes de que la enfermedad la tumbara: sabe que irremediablemente se irá en 2015, no tiene ninguna certeza sobre su sucesión y no está dispuesta a cambiar nada en los próximos dos años. Podría modificar su equipo de gobierno, pero no las políticas fundamentales." RN
Joaquín Morales Solá, LA NACION.  “No es la política sino la enfermedad la que cambia el destino de los Kirchner. También la política cambió ayer cuando se supo que la Presidenta está afectada por un hematoma en el cráneo”, dice Morales Solá. Su eclipse, agrega, “la aparta abruptamente de las elecciones más difíciles que tuvo que enfrentar en su vida política”. Y el país, ahora, tropieza con un escenario “imprevisible”. La enfermedad de la Presidenta “es inescrutable hasta para los propios médicos. ¿Por qué consultaron a un prestigioso neurólogo? ¿Por qué, si tenía un problema crónico, es decir, anterior y permanente en su vida, debe hacer ahora un mes de reposo?”. Más adelante añade: “el secreto excita la desconfianza. No pocos argentinos se preguntaban anoche si la enfermedad presidencial no estaba siendo dramatizada con fines electorales”. Alude al “uso y abuso” que el kirchnerismo hizo del duelo por la muerte de Kirchner. El columnista descree que eso ocurra: la Fundación Favaloro, añade, “no se prestaría a semejante maniobra política”. ED
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Jorge Fernández Díaz comenta en La Nación la sorprendente caracterización que la presidenta ha hecho de Mauricio Macri: "Es el único que dice lo que piensa". Añade que "la segunda lectura que tiene esa frase kirchnerista está dirigida a quienes ahora Cristina considera sus peores enemigos: los peronistas que la acompañaron durante la "década ganada". Macri es el único que dice lo que piensa, mientras que Massa, Scioli y los demás piensan lo mismo, pero encubren sus intenciones. El despecho de la Presidenta, que pasó de Evita rediviva e indiscutida líder del movimiento a pieza obsoleta, es muy grande. Y su percepción, sembrada de informes de inteligencia, no hace más que confirmarle día tras día que Magnetto y Macri son niños de pecho, príncipes del fair play al lado del verdadero "círculo rojo", que son sus ex compañeros de ruta. A veces, los paranoicos tienen algo de razón. No existe otro lugar donde se hable tan mal del Gobierno como en las primeras filas del peronismo, donde cunden a partes iguales el pánico, la bronca y la hipocresía". Más adelante sostiene: "Cristina se ve como Bachelet y piensa que Macri puede ser su Piñera, alguien a quien entregarle la herencia maldita, la papa caliente, para que se desgaste pagando la cuenta con su pellejo. Bachelet está por regresar triunfante al gobierno después de un turno mediocre durante el que se la extrañó muchísimo. Eso quiere Cristina Kirchner para sí misma: ser extrañada. Y sabe que un ex compañero la borraría para siempre de la conducción peronista y la vaciaría de poder, como ella hizo con su mecenas Eduardo Duhalde… Es por eso que hoy para un cristinista no hay nada peor que un peronista". RN
Jorge Fernández Díaz LA NACION Sólo en un país de puentes dinamitados y hostigamientos infantiles puede ser considerado un milagro político que la Presidenta lo haya llamado hace pocos días dos veces por teléfono a Macri: “No fueron diálogos lacónicos. En ambas ocasiones, hablaron cerca de media hora”, reseña Fernández Díaz. Lo cierto es que “quedó abierto un inédito canal de diálogo entre una y otro”. Desde entonces las usinas oficiales no dejan de transmitir esta frase: “es el único que dice lo que piensa”. La segunda lectura de esta frase sería la siguiente y estaría dirigida al peronismo: “Macri es el único que dice lo que piensa, mientras que Massa, Scioli y los demás piensan lo mismo, pero encubren sus intenciones”. ED
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Fuentes
http://www.eldia.com.ar/edis/20131007/Otros-analisis-fin-semana-opinion2.htm
http://www.rionegro.com.ar/diario/opinion-publicada-1269609-9521-nota.aspx

1 comentario:

Richard Musgrave dijo...

Así que Bachelet le dejó una bomba de tiempo a Piñera?
Cada día confirmo que más que mala fe, lo de estos tipos es simple ignorancia