martes, 15 de septiembre de 2015

Lo simple, lo complejo

En mi Morón los que curten onda "nueva política", léase el efepeveismo de los hermanos Sabbatella y el PRO de Vidal/Tagliaferro, están haciendo de los barrios un campo de batalla. En un solo punto con dos candidatos a concejales (por caso B° San Francisco con Salinas del PRO y Lula Benitez del EDE-FPV) los vecinos contemplan escenas de piedrazos y trompis diarios que han extendido a las adyacencias. 

Volvió la política, pero volvió sobre sus pasos. Atrasan...

En el orden nacional asistimos boquiabiertos a una fricción entre dos bandos para nada desprovistos de ideología pero con finalidades que dan lugar a la suspicacia. El eje izquierda derecha deviene en un corrompido debate entre estatalistas que asumen que entre ellos hay elementos que utilizan al estado para provecho propio y minarquistas que mansamente aceptan en sus filas a los que utilizan al estado mínimo para su provecho y eso está quedando claro a medida que se desarrollan los acontecimientos: el kirchnerismo aparece manchado como leopardo pero al polo higienizador del Modelo -el macrismo- le salta pus apenas raspan un poco su lustre. El caso Niembro puso luz donde había oscuridad sea cual sea la definición del affaire.

En Clarín Ricardo Roa compara a Boudou con Niembro y le descerraja el tiro de gracia: 
"Macri se kirchnerizó: siguió el protocolo k frente a las denuncias de corrupción:

1) Negar el hecho y atribuirlo a una campaña de desprestigio.

2) Respaldar al funcionario o a los funcionarios denunciados.

3) Declarar que hay que dejar que actúe la Justicia y anunciar que van a colaborar para que actúe la Justicia.
Aunque no tenga responsabilidad directa, Macri tiene una responsabilidad política que no debiera rehuir. El caso de La Usina (el sello empresarial fantasma de Niembro) es un ejemplo de lo que se puede o de lo que no se puede hacer. Renovar la política o dejarla hundida.
Un país cambia con pequeños gestos que cuando se suman son grandes gestos. Acá no hubo suma. Sino resta." 
En todos los casos se trata de una apropiación indebida e injustificada de fondos públicos sin ventaja para el tipo que vive en el lugar donde se saquean los dineros de todos.

El vasco Daniel Innerarity decía hace unos dias que "la política es una de las mayores construcciones colectivas, de la que se siguen grandes bienes publicos para una sociedad y cuya debilidad causa demasiados perjuicios"; " La corrupción es un problema político gravísimo que socava las relaciones de confianza en una sociedad. Ahora bien, la buena política no equivale a la ausencia de corrupción. La política tiene que regirse por criterios éticos, pero también por otros valores como la eficiencia o la legitimidad".

Es Niembro el problema pero también lo es Boudou, como Cristobal y Niky Caputo.

Conclusión pampa: la militancia no debe dirimir sus diferencias a los piedrazos y menos en las calles como si fueran hordas que guerrean por un espacio vital para sus diminutas ambiciones, Boudou no debe seguir siendo nuestro vice, no debió haber llegado hasta aquí y Niembro no debe ser premiado con fueros, así de simple, así de complejo.