martes, 13 de octubre de 2015

"Un tanque o un soldado con un fusil no disuaden a un narco"

Primero: el Frente Renovador habla de combate al narcotráfico.

El hecho de nombrar al ejercito (FFAA) incluyéndolo en operaciones en las que ahora (e ineficazmente por cierto) solo actúan las fuerzas de seguridad, aun las cuasi militarizadas como Gendarmería y Prefectura, ha causado el revuelo que la campaña exige en el objetivo de quebrar la invisibilización a la que ha sido sometido Massa en aras de cosechar una polarización electoral entre Scioli y Macri que hasta el momento no ha llegado.

La verdad pasa por otro lado.

La renovación dice que las fuerzas, sean armadas o de seguridad, e institutos como el derribo (otro cazabobos d campaña) son secundarias en el combate al narcotrafico y porque?

- "Decomisar droga no modifica la curva de oferta. No modifica ni el precio, ni la pureza, ni modifica sustancialmente la cantidad de drogas. Es una manera muy ineficiente como forma de combatirla."

El que responde por el FR y ahora por UNA es Diego Gorgal, y empieza marcando verdades de perogrullo pero que vista la tozudez e indiferencia de sectores dirigenciales que aun relativizan la gravedad de la situación es necesario repetir hasta el cansancio, Argentina dejó hace rato de ser país de "tránsito" para los grandes productores de drogas y que ahora hay "producción, comercialización, consumo y, sobre todo, lavado de activos".

"Necesitamos instituciones modernizadas, no tenemos los instrumentos adecuados para hacer cumplir la ley en este escenario, porque la policía y la justicia están pensadas para una sociedad que cambió"
Para entender lo que ha pasado en el país en los últimos años hay que entenderlo desde lo que pasó en la región... a partir de lo que ha hecho Colombia desde 2002. Ahora, se ha recuperado el rol que en los 80 tenían Perú y Bolivia en la producción de cocaína. Entre 2006 y 2007, Argentina empezó a tomar protagonismo en la producción de drogas naturales, como cocaína, y en la producción de drogas sintéticas... el recurso más importante no es la tierra, sino los recursos humanos, los laboratorios, los insumos, los químicos, instalaciones eléctrica y talleres y el acceso a una industria química que, en la Argentina, es de la más grande de la región, junto con la de Brasil.

La critica ligera al masismo se centra en la muletilla del último tramo de campaña: la inclusión de las fuerzas armadas en el combate del narcotráfico, primero en las fronteras para que no ingrese y luego en los barrios humildes, cuestiones que han sido tomadas como sacrilegios, como si Macri en CABA, el sciolismo en la PBA y el kirchnersismo en todo el país hayan obtenido victorias importantes en la detención del flagelo. 

Que es lo que propone Massa, que las FF.AA. hagan las veces de policías?
En este aspecto, es menester ser tan preciso como contundentes. Así, ¿es necesario involucrar a las FF.AA. en el esfuerzo nacional de policía dirigido a perseguir el narcotráfico? Definitivamente si. ¿Esto significa convertir a las FF.AA. en policías, de modo de realizar operaciones de inteligencia criminal e investigación penal para perseguir empresas narco-criminales? Absolutamente no.
En efecto, echar mano a lo primero—involucrar medios militares en apoyo del esfuerzo nacional de policía—no implica necesariamente lo segundo—transformarlos en policías. Lamentablemente, la decadencia argentina es, primero y fundamentalmente, una decadencia de su intelligentzia, tradicionalmente colonizada (en términos “jauretchianos”) por derecha, pero hoy mayoritariamente colonizada por izquierda. Esta repite críticas caricaturizadas a todo aquello que tenga “verde oliva” para así contentar a sus empleadores y donantes del Norte.
Convertir a las FF.AA. en policías es un grueso y peligroso error, dado que implica asimilar a un médico con un maestro por el simple hecho que ambos usan guardapolvo blanco. La organización, el entrenamiento y el equipamiento que tiene un soldado no sirven en lo más mínimo para reunir evidencia que permita encarcelar a los capitalistas y el management de las empresas narco-criminales. Por ello, si es un buen soldado, será un mal policía; y si es un mal soldado, ¿por qué debería ser un buen policía? El caso (fallido) de México, que debe emplear a sus FF.AA. porque carece de fuerzas intermedias como la Gendarmería Nacional, exime de mayores argumentos.
El caso (fallido) de México que emplea a sus Fuerzas Armadas porque carece de fuerzas intermedias como la Gendarmería, exime de mayores argumentos.
No obstante, las FF.AA. tienen desarrolladas, o en desarrollo, una seria de capacidades primariamente orientadas a la defensa nacional pero que podrían concurrir en asistencia al esfuerzo nacional de policía a los efectos perseguir la oferta de droga. En concreto, ¿por qué deberíamos desperdiciar camiones o vehículos blindados de transporte personal y recursos y medios de sanidad necesarios para sostener operaciones de ocupación y pacificación en áreas urbanas sin ley? ¿Por qué deberíamos rechazar aviones de la Fuerza Área que podrían vigilar, identificar e interceptar aeronaves irregulares, y desechar helicópteros UH1 – UH2 del Ejército que podrían trasladar efectivos de Gendarmería Nacional que aborden las aeronaves cuando se las haga aterrizar, para decomisar el cargamento y arrestar al piloto? ¿Por qué ignorar medios de vigilancia electrónica como drones o radas terrestres Rasit o radares 3D y 4D para control de rutas de contrabando? La lista podría continuar sumando medios militares que podrían apoyar el esfuerzo nacional de policía. Si tal colaboración resulta pertinente, ¿por qué no legislarla, para que se haga a la luz del día, se someta a mecanismos de rendición de cuentas y control, y se exponga a análisis de impacto para evaluar su efectividad? ¿por qué hacerlo con culpa, a las sombras, y exponiendo a los efectivos militares a riesgo jurídico por su actuación?
Conclusión
Aun así, todo este empleo de medios militares en el esfuerzo nacional de policía podrá ser útil en tanto y en cuanto se reformule la matriz de la política de drogas de la Argentina, la que deberá estratégicamente orientarse a reducir la demanda, centrándose en prevención y tratamiento, y reprimir la oferta de drogas, focalizándose en las empresas narco-criminales.
Caso contrario, la trillada frase de Albert Einstein—“Locura es hacer lo mismo una vez tras otra y esperar resultados diferentes”—seguirá encarnando la impronta de nuestra clase dirigente.
http://www.aconcordia.org/seguridad/narcotrafico-no-hay-que-convertir-a-las-fuerzas-armadas-en-policia/

Para la renovación, mucho mas prioritario que capturar un narco, destruir una cocina o desbaratar una banda y publicitarlo es sacar al pais del lugar que la división internacional del mercado le ha impuesto:

"Donde hay un puerto hay un peligro", "la mejor manera de prevenir el ingreso es reprimiendo su exportación, no es solo un problema de consumo. Si pudiésemos bajarla a partir del control en los puertos, el incentivo de usar a Argentina como plataforma de exportación bajaría".

Los críticos se centraron en el cuestionamiento a los antecedentes internacionales y en el concepto de seguridad ampliada que Massa ha expuesto demasiadas veces como para que no se diga que oculta algo. A eso le respondemos lo siguiente: la política mexicana, estado cuyo vecino genera la mayor demanda y, a la vez, registra mayor exportación de armas (que trianguladas suelen permutarse por droga) no puede ser sino de victorias efímeras sobre los carteles que una vez aniquilados renacen -renovados en sus conducciones- de sus cenizas, ademas de las razones que esgrime Gorgal.

Las experiencias en territorio no argentino deben ser tomadas como eso, pero no hay que cortar la tela para cuerpos distintos con el mismo molde ni profetizar iguales resultados.

"La Argentina empezó a tener un rol distinto y por eso acá hay más capos narcos. Antes, el país era de tránsito. Como el capo no maneja el camión con droga lo que hace es que alguien de la red o del cartel contacte al partener local, que es el que compra la ruta y corrompe la salida y se hace el tránsito para exportar la droga. Ahora hubo dos cambios estratégicos: Primero es que no hay grandes carteles, sino que ahora hay bandas criminales, que son las bacrim, que no tiene estructura vertical. Hay mayor movilidad, no del número uno de una banda, pero si de la segunda línea. Para entender esto: en los 90, Pablo Escobar no se movía de su mansión; hoy eso no existe porque las bandas son más chatas, hay capos en Argentina, Brasil, México, Venezuela, Chile. Hay más capos, pero estos no son Pablo Escobar. En segundo lugar, Argentina ha tenido otro lugar en el mercado mundial de drogas: acá ahora se instalan cocinas, se lavan activos y los capos se terminan estableciendo. Actualmente hay más capos viviendo y por eso te los llevás por delante".

Cual es el carozo de la fruta?
No hay que despenalizar la droga. Porque la despenalización no cambia la naturaleza de la droga, que es mala. El sistema penal debe estar enderezado a combatir la producción y el lavado de dinero. El sistema penal, hoy, en la Argentina, no de un gobierno de derecha, apunta a llevarse por delante el menudeo. La política del gobierno es perseguir al menudeo y la tenencia para comercialización."en Argentina se acaricia al narcotráfico, no se lo combate". "Se lo acaricia porque no se va al capital de las empresas narcocriminales, no se ataca al managment, los gerenciadores, ni se incautan sus bienes", 
"Siempre es bueno tener mil kilos de cocaína menos en la calle, pero sirve mucho más secuestrar cinco kilos y arrestar al jefe, al contador, sirve desbaratar empresas que hacen de fronting".
"El sistema argentina, no hay abogados, ni contadores detenidos, ni profesionales detenidos. Es que el sistema arresta, juzga y condena a lo que se lleva por delante, y eso es la pequeña escala. Solo apunta a lo que se lleva por delante".


Leer también
http://www.infobae.com/2015/09/22/1757146-diego-gorgal-en-argentina-se-acaricia-al-narcotrafico-no-se-lo-combate

http://www.lanacion.com.ar/1701748-un-tanque-o-un-soldado-con-un-fusil-no-disuade-a-un-narco-advierte-diego-gorgal