martes, 2 de febrero de 2016

Big Bang News

Macri, CFK y Massa saben para donde ir, el resto de los jugadores busca su lugar en el firmamento. Uno de estos buscapiés es el ex gobernador de la Provincia de Buenos Aires y otro es Coqui Capitanich de quienes se referiré en este escrito, aunque el gran desorientado de este verano es el PJ oficial nacional.

El silogismo lanzado por la secta cristinista "si no estás entusiasmado en ser cuzquito de CFK estás con Macri" no le cierra ni a mi sobrinito de sala celeste.

Leí con atención la nota que el periodista Ignacio Zuleta le regaló al coqui Capianich, muy agudo como siempre pero se olvidó de preguntarle si los apoderados del frente que integraría un PJ re-organizado por los gobernadores e intendentes pejotistas pero con el cristinismo y las mismas alianzas que el cristinismo decretó dentro deben ser del PJ puros y confiables para el PJ o serán los del partidito de Diana Conti como tantas veces fue, y el interrogante no es menor porque entraña la cuestión del "manejo de la lapicera", es decir del poder interno, en el momento crucial de la confección de listas. El momento en que uno se entera si va a competir o no, si es parte o no de la construcción de la fuerza, no solo continente sino del contenido real.  

Zuleta se olvida de preguntarle a Capitanich si el PJ quiere ganar o no, ya que eso depende que encabece -es decir tenga mando- en las coaliciones en las que se involucre o que por un simple pase mágico siga siendo títere de la voluntad de un cristinismo que lo desprecia y atractivo para el resto de la sociedad todo a la vez.

Por su parte a Capitanich se lo nota obsesionado por mostrarse "populista", como si el debate ideológico pudiese esconder la responsabilidad del populismo en una derrota histórica. Error por partida doble porque la convocatoria a una "Internacional" de esa tendencia que lanza el chaqueño, al que conocí en los lejanos '90 en una mas que ampulosa oficina en Puerto Madero recitándome de memoria la vulgata neoliberal, es otro error por inoportuna. La sociedad argentina en su gran mayoría pide mas compromiso con las formas que las que pedía en 1943, porque entendió que con la moral quebrada las transgresiones del populismo servirían al cáncer de la corrupción.

El Capi en lugar de encarar la depuración del peronismo de elementos pruriginosos y la reconstrucción de la fuerza sobre la base de un mayor respeto a las instituciones y libre del pecado de corrupción, encara populismo. Ay mamita... cuanta vanidad, cuanta hipocresía, cuanta ambición desmedida y cuanta desesperación o desorientación, no se.

Pero Coqui el Intendente de resistencia no está solo. Este miércoles en la sede del Partido Justicialista nacional, calle Matheu en CABA, se reúne el Consejo nacional de esa fuerza -casi una juntada de los mariscales de las distintas derrotas- para convocar un congreso partidario que, a su vez, llame a elecciones internas que les lave la cara de boludos que les quedó después de octubre y el refuerzo del 22 de noviembre.

Por las urgencias financieras de los gobernadores e intendentes deberán blanquear el toma-daca con el macrismo, acuerdo con fondos buitres y la devolución de parte del 15% que CFK les birló pero devolvió la última semana de su segundo mandato son los terminos del intercambio. El intríngulis de los territoriales es que no podrán eludir cierta dosis de revisión y critica del unitarismo de la ultima década. Punto para Macri

La reorganización del PJ iría por los carriles del gatopardismo. Algunos piensan en Scioli como mascarón de proa, quien falló como tractor electoral en 2015, para encabezarlo. Cierto peronismo ve en este hombre un neutrón capaz de evitar la fisión de un PJ balcanizado, son los mismos que lo creyeron imbatible. Suerte en la tarea, que la van a necesitar.

Cuan desorientado se te ve pejotismo!!! esperando que a Macri le vaya mal en todo porque si le va un poquito bien tenés miedo que ya no te tengan como opción, aun si la gente sale a la calle.Esste peronismo mal agüeroess el mismo que profetizaba con un mal desempeño electoral del cambiemos, que nunca llegó


Pero el pejotismo no está solo, es parte de ese big bang del sistema político después de 2001.

2016/ Estado de situación de UCR-PJ
El radicalismo en cada sucesión presidencial pierde puntos, ya no se confía en sus elementos como parte de equipos de gobierno eficientes. Se sobrentiende que sin ellos podría hacerse un mala gestión,  pero con ellos en el gabinete es casi seguro una pésima gestión. Ademas ya no encabezan sus frentes electorales aunque en volumen sigan siendo los mas y sus sucesivos socios se convencen que con ellos se hacen malas gestiones.

El peronismo suele creer que los ojos de la sociedad los miran (nos) miran distinto que a los radicales, mito.

En el transcurso de estos últimos 8 años paulatinamente el peronismo le permitió  a la centroizquierda urbana la conducción de sus políticas publicas nacionales, es decir el "gobierno", y debido a la concentración presupuestaria que consolidó un unitarismo de hecho también le cedió a la progresía las políticas que el gobierno nacional "bajaba" a sus provincias a través de los organismos que la progresía misma y los movimientos sociales controlaban por medio de las delegaciones en la jurisdicción.

"Niega, niega" la lógica del infiel
Es que las fuerzas oficiales del bipartidismo del Pacto de Olivos no han asumido que sus fuerzas transitan una crisis. Crisis que al no ser reconocida puede llegar a ser terminal.

No parece que la alta dirigencia de las dos fuerzas estén dispuestas a poner las barbas en remojo, muy por debajo de la altura de las circunstancias, rastreros, fugan actuando como si nada hubiese sucedido.

En esta pagina hablamos de la tercerizacion electoral de la UCR y del PJ, el primero por parte del PRO y el segundo alquilado al cristi-sabatelismo, y eso se ha cumplido.

El PJ se aferra al edificio -afectado por aluminosis- de la callle Matheu en Bs As y alli hace como si nada hubiese cambiado en los últimos años. Pero, como apuntamos, fue la comparsa triste que acompañó las políticas del centroizquierda en un gabinete nacional desprovisto de peronistas. También es quien llevó al peronismo a la derrota, hasta perdió la gigantesca Provincia de Buenos Aires y una que nunca fue de otro, la ultra-peronista Jujuy.

Ahora se cierra mas ese pejota en discusiones que eluden la aceptación de la crisis y las responsabilidades en la derrota. Se autoamnistían, como los milicos antes de entregar el mando a Alfonsin, en una descorazonadora falta de densidad del debate. Van al vandorismo sin lucidez, que no plantea la transformación de la fuerza mediante la reforma desde adentro (por miedo a caminar por las calles sin la silla de ruedas de la secta cristinista) o la revolución desde fuera, camino ultimo que si decidió ehace rato el FR.

Creen que se preservan estigmatizando la propuesta de ruptura con el cristinismo en nombre de la unidad del movimiento. La propuesta que le hacemos desde a renovación consiste en desembarazarse sin rodeos del maniqueismo al que lo ha llevado la secta cristinista. Algo que en algún momento interpretaron los consejeros provinciales Cano y Torres en la mítica jornada de hace tres décadas que dejó atrás la derrota herminista y la conducción fantasmagórica de la Jefa espiritual del Movimiento Isabel Martinez y el neutrón Italo Luder. 

Esperemos horas a ver si aun quedan un Manolo Torres o un Enrique Cano en sus filas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Les preocupa el Coqui...
Hacen bien...

MÓNICA ROSANO dijo...

aunque no lo vas a publicar te lo firmo y perjuro: nunca Sergio Massa se va a convertir en la opción opositora ni el peronismo irá tras él porque va a ser a la larga deglutido por Mauricio