martes, 12 de abril de 2016

La reinvención de una vieja izquierda discursiva

"Para mí se hizo evidente que había que crear nuevos marcos para la pintura en colores puros, construidos por exigencia de los colores; y, en segundo lugar, que el color debería abandonar la mezcla pictórica y convertirse en un factor independiente, que se incorpora a la construcción como un individuo de un sistema colectivo y de la independencia individual” (Kazimir Malevich)
Sabbatella, el ex joven PC moronense, vió la oportunidad de hacer jaque mate al viejo comite comunista argento y recuperar parte de aquella relevancia que supo ostentar -en un país con peronismo- y que les duró hasta que la Kaja soviética -que le insuflaba vida- desbarrancó. El PC de Codovilla volverá y será gorila cool, su construcción adversarial no es mas ni menos que el peronismo real.

Sabbatella entró en el momento justo en que el kirchnerismo empezaa a caer en desgracia y se inscribió  en el registro civil como hijo pródigo, el que debía mayor reconocimiento que los demas. Ahora espera paciente el momento en que se abra la sucesión, por eso la sobreactuación. 

Se ha convertido en el jefe virtual del "Operativo Retorno", espera llevarse todo aquello que el kirchnerismo atrajo en la última década y sabe que en poco tiempo recogerá su cosecha.
Se preguntarán que izquierda es la que acompaña hoy a CFK en su corto viaje de Congreso a Comodoro Py?. A estos parrafos le siguen otros que tratan de una especie política que eclosiona en el viejo continente y se desparrama -se espeja- en las periferias que -por antiyanquis son- terminan siendo eurocentristas. 

El texto que sigue provoca y abonan la idea que la secta cristinista, su circulo aúlico y el relato cristinista no fueron mas que humo e izquierda pija
"El verdadero ideólogo de la izquierda pija no es Marx, sino Maquiavelo. El verdadero lema de la izquierda pija no es de Maquiavelo, aunque podría serlo; dice así: “El poder se coge con la izquierda, pero se maneja con la derecha”. Esto significa que la izquierda pija llega al poder empujada por el maremoto de la crisis, la miseria, las injusticias flagrantes y la prepotencia innoble de los poderosos, pero en cuanto llega al poder se olvida de la miseria y las injusticias y la crisis y, alardeando con su retórica y su gestualidad antisistema de plantar cara a los poderosos, dobla el espinazo ante ellos, que antes de que la izquierda pija llegase al poder se espantaban con su maximalismo revolucionario, pero que en cuanto llega al poder están encantados con ella, porque les hace el trabajo mejor que la derecha. Antes de llegar al poder, en suma, la izquierda pija es revolucionaria y maximalista, mientras que al llegar al poder se vuelve minimalista e involucionista. La izquierda pija no intenta resolver los problemas de todos, sino que, como dice Víctor Lapuente del nuevo político, “concentra sus esfuerzos en los temas que fracturan a la sociedad en dos bandos para dejar claro que él es el líder de uno”..." 
La izquierda pija ha inventado una forma de chantaje que la blinda contra la crítica de los pusilánimes (sobre todo los pusilánimes de izquierda), según la cual todo el que la critica es un reaccionario...
Y hablando de guerras: la izquierda pija habla mucho de la nuestra, pero su visión es a menudo acrítica, de parvulario, una visión huérfana de la complejidad ética de lo que Primo Levi llamó “zonas grises”, esos espantosos lugares de vértigo donde las víctimas se convierten en verdugos y los verdugos en víctimas. La izquierda pija tiende al sentimentalismo y al moralismo, que son prostituciones del sentimiento y la moral. La izquierda pija es decorativa. (*)
Pero no está sola en el escenario nuestra izquierda pija, confronta directamente con la derecha pija encarnada en no pocos elementos del PRO y del CAMBIEMOS, los que aun no alcanzan a tomar el control hacia el interior de la coalición. Poco se ha escrito sobre ella, quizás porque solo llevan 100 días en el ejercicio del poder pero va siendo hora que las plumas nos regocijen con sus descripciones del fenómeno.
Chauchis



(*) Parrafos seleccionados del articulo de Javier Cercas en  http://elpaissemanal.elpais.com/columna/la-izquierda-pija/?id_externo_rsoc=TW_CM