jueves, 8 de diciembre de 2011

de reelecciones indefinidas, toma-daca y temor a perder la virginidad

1998 fue un año de esos que la memoria nos lo devuelve en forma de bisagra entre un tiempo que se iba y otro que venía inexorable
A propósito de 1998 leemos
En los comienzos del año 1998 el gobernador Néstor Kirchner comenzó  a abrir la posibilidad de un nuevo mandato, para lo cual se debía reformar la Constitución provincial. En febrero, junto al gobernador radical de Chubut, Carlos Maestro (que también tenía aspiraciones reeleccionistas), Néstor Kirchner hacía pública su estrategia: “La reelección es algo que tiene que quedar en manos de la gente. La gente quiere poder elegir a sus gobernantes con absoluta libertad. Si el pueblo no quiere, nos votará en contra" (La Nación, 25/2/1998).
Estas iniciativas reeleccionistas también fueron buscadas por distintos gobernadores y en el ámbito nacional, por el presidente Carlos Menem, que veía vencer su segundo mandato (1989-1995 y 1995-1999). En estos casos también se buscó superar el escollo constitucional mediante la apelación a la figura de la consulta popular, aunque sin éxito.
Paradójicamente, Kirchner era el gobernador peronista que mayores reticencias ponía frente al intento de re-reelección de Carlos Menem. Por ello, su esposa, la diputada Cristina Fernández de Kirchner decía: “Menem no va a ser reelecto, no porque se lo impida la Constitución, sino porque no lo va a votar la gente, porque no se siente identificada con las políticas que se están llevando adelante.” (La Nación, 5/4/1998). De esta forma, en su argumentación no apela a la inconstitucionalidad sino a la falta de apoyo popular. En el mismo sentido, Néstor Kirchner trataba de diferenciarse de Menem al decir que "una cosa es resolver cuestiones a nivel del Presidente y otra es hacerlo por medio de una gobernación" (La Nación, 19/05/1998).
Danilo Ezequiel Degiustti  
en "La consulta popular sobre la Reforma Constitucional en Santa Cruz" (1998)

Y como estamos al dope, buscamos y leemos:

"Sin embargo, contra lo que temían los dirigentes mas pesimistas del frepaso, la derrota de fernandez Meijide no significó un retorno de los planteos hegemònicos del radicalismo. La reciente e inesperada derrota de la UCR en la elecciòn desde 1973, al interior de la UCR sirvió como un poderoso llamado de atención a los sectores opuestos a la Alianza con el frepaso que eran encabezados por el derrotado gobernador cordobes (Ramon Mestre). Despues de este hecho ningun radical cree seriamente que su partido puede, autónomamente, enfrentar con exito al peronismo en las elecciones presidenciales de octubre.
La creciente sensación de que derrotar al peronismo no sería la facil tarea que algunos preveian en los momentos de euforia de fines de 1997 fortalece los compromisos aliancistas y otorga fuertes incentivos para un reparto parejo de los espacios de poder en disputa.


Juan Manuel Abal Medina 
en "El partido Frente Grande, analisis de una experiencia inconclusa" (1998)