lunes, 6 de octubre de 2014

Aecio, Marina, Dilma y el etiquetamiento sinsentido

Notita a los simpatizantes del EDE


Que Marina era la derecha y Dilma la izquierda es un absurdo que se ha visto y oído mucho en estas tierras. Aecio será ahora un narco-socialismo de derecha, como para acomodar las cosas a la precaria situación emotiva-intelectual del ladriprogresismo argento.

Se imaginan que los devaluadores, que los que alaban los beneficios de la inflación como si se tratara de una pócima para devolverles los pelitos a los que se quedaron calvos, que los que privatizan y estatizan según haya que recoger ganancias o invertir te cuenten que son la izquierda deseable y posible; ya es joda.

Chicos anoten esta que va gratis: el parteaguas que se viene no será izquierda o derecha, la izquierda murió cuando murió el socialismo real, cuando en la Habana dejaron de dictarse clases de materialismo dialéctico, cuando los chicos de la izquierda dura criados con proteínas y comodidades del sistema capitalista no pudieron convencer mas a los chicos criados a arroz blanco y televisores y autos de los setenta de Cuba que aquí están peor que allá.

El parteaguas que viene es "Política vs No Política", y Política es una exploración de ideas que termina por recibir el aire de época ideológico añadiéndole un proyecto de país lo mas inclusivo posible, así de laxo, así de impreciso, la diferencia con el otro proyecto es la inclusión. Traten con sus clasificaciones de no ser tan funcionales a la No Política como lo son ahora tratando de resucitar a un zombie como el kirchnerismo.

De nada.
Los amo putitos, sepanlo (o para que se les complete el cuadro prejuicioso mejor cierro con un: "sepanlón").

1 comentario:

Hal dijo...

Cuál es el absurdo al afirmar que, relacionalmente, Dilma está a la izquierda de Marina y Aecio? No hubo gobierno en Brasil más igualitarista en los objetivos y resultados de sus prácticas que el del PT. Y sus opositores no se sostienen en discursos, actos y representaciones que puedan ofrecer algo equivalente o mejor en tal plano.
La izquierda no puede haber muerto con el socialismo real por la sencilla razón de que no es un categoría identitaria sino que se despliega en términos de relaciones históricas y materiales entre agentes de un campo político específico. Así lo entiende buena parte de la teoría política contemporánea y, para ponerla en cuestión, se requiere mucho más que esa chicana pavota.