jueves, 7 de mayo de 2015

Se mueren de hambre chicos y el estado gasta plata en encuestruchas

"Vivimos en un país que genera alimentos para 400 millones 
y no podemos resolver el problema del hambre. 
Voy a ser presidente, porque me da asco la corrupción"
Sergio Massa
Las encuestas, ¿mienten?
Los números, de repente, se vuelven locos. Y el Estado está gastando demasiado dinero para que los candidatos influyan con encuestas truchas.

El tipo era un kamikaze. Saltaba de la cornisa sin red. Para quienes tenemos cierta edad y nos gusta la política, su nombre es inolvidable. Se llamaba -o se llama, vaya uno a saber- Javier Otaegui. Corría el año 1993. Mariano Grondona se había separado de Bernardo Neustadt y su programa Hora Clave batía récords de audiencias. En octubre de ese año, había elecciones legislativas. La batalla principal enfrentaba al peronista Alberto Pierri con el radical Federico Storani en la provincia de Buenos Aires. Todas las encuestas auguraban un triunfo cómodo, por más de veinte puntos, de Pierri. Grondona había contratado al tal Otaegui, quien -semana tras semana- sostenía, en el programa político de mayor audiencia, que todos los demás se equivocaban y que ganaría el radicalismo. Tanta atención generó sobre el asunto que el propio Grondona le advirtió, tres días antes de la elección, en ese tono tan sereno, respetuoso e inapelable: "Mire, Javier, que si sus resultados no son correctos tendré que despedirlo". Bueno, resulta que el tal Otaegui estaba equivocado -muy equivocado- y lo rajaron. Su carrera pública terminó. Nadie más quiso contratarlo.
Pobre.
A veces uno está en el lugar incorrecto en el momento equivocado.
Si hubiera sobrevivido unos años, tal vez Otaegui seguiría en el mercado y recibiría contratos millonarios.
Mas de ET clicando aqui:  http://www.mendozapost.com/nota/9737-las-encuestas-mienten/