jueves, 9 de julio de 2015

El foco debe ser Scioli

El  negocio del país dividido es asequible al momento de hablar, ya lo conocemos, lo manejamos, rumiamos tantas copas y achuras hablando del kirchnerismo, a favor y en contra, que ahora cuesta abandonarlo.

Solemos prendernos en la forzada discusión "cambio o continuidad", hasta cuando planteamos el "cambio justo" no hacemos mas que intentar fugar de la emboscada y, lo peor, es que nos convertimos en altavoces del eje "ruptura-continuidad" que quieren imponer, reforzamos la idea de la polarización como si a ellos le faltasen medios para imponerla.

Y ahí está el massismo, bregando por un "cambio justo" que beneficiaría a un sufrido y distante (aún) pueblo pero que le hace daño a sus posibilidades. Estamos en un impasse de campaña esperando que se desangren  FPV y PRO un poco mas en la simplificación maniquea del escenario, hemorragia que no sucederá porque eso de Cambio vs Continuidad tiene que ver con el kirchnerismo, con Cristina Kirchner que en este turno electoral no está, NO ESTÁ. No habrá crestiano que alcance a leer su nombre en papeleta alguna.

Veamos como le está yendo al Cambio/Continuidad en los adelantos provinciales

Ricardo Roa en Clarín lee desprovisto de imparcialidad el domingo electoral pasado y sentencia: “La oposición tiene más votos que el Gobierno. Pero aún no tiene una fórmula que exprese esa mayoría.”. En los medios oficialistas leeremos lo contrario, que el gobierno está en capacidad de ganar en primera vuelta.

Rosendo Fraga resume: “son 9 los distritos que han elegido Gobernador, los que en conjunto llegan a casi 40% del total del electorado nacional. En 8 de ellos, ganó quien estaba en el poder, asumiendo que en la segunda vuelta porteña seguramente triunfará el PRO y que en Tierra del Fuego, un aliado de la Casa Rosada fue reemplazado por un Kirchnerista. Mendoza fue el único distrito donde se votó el cambio” .

Parece correcto leer la elección provincial en clave de cambio o continuidad como el eje que se quiere imponer nacionalmente para instalar una polarización que puede barrer del mapa al Frente Renovador. Lo será para os aparatos comunicacionales del FPV y del PRO (la UCR por decisión personal del centenario partido ya no cuenta) pero no lo es para el massismo.

Los desdoblamientos respondieron a lógicas provinciales, el oficialismo local que tiene los resortes de los tiempos electorales se beneficia con el "desenganche" de los posibles arrastres hacia abajo o arriba de los candidatos nacionales y hace valer la fuerza de su aparato, de la estructura y medios del estado y, para mayor desgracia, de las oligarquías económicas vernáculas que le dan el apoyo de su "prestigio" a cambio del tácito compromiso de mantener el status quo de las jerarquías que oprimen.

Ademas CFK no se va como Lula, miente el kirchnerismo cuando se trasviste de Clarín en 2004/5 y dice que la presidenta cuenta con un 101% de imagen positiva y nosotros, aun incrédulos, masticamos el confite que nos sirven en bandeja de plata que aparentemente nos beneficia pensándonos pillos. Pero esto es harina de otro costal.

Creo que el eje principal propuesto en Velez Sarsfield es incorrecto, lo asumo y milito pero no veo que nos lleva a buen puerto, mas allá del notorio repunte que tuvo por el acto en si, y porque Sergio Massa se mostró "humilde" al asumir errores, actitud que le quitó el stickers  de "soberbio" que instalaron mientras nosotros montados en la espuma de la cerveza disfrutábamos como picardías sin coste alguno algunas debilidades de la conducción.

Salgamos de la autocrítica a cielo abierto y cambiemos de pantalla.

Buena metralla en linea la de Luca Sartorio y Pablo Gerchunoff, la coyuntura capitalina y la media distancia, confrontando con quienes exaltan a CFK y a quienes ven en ella a un demonio.
Sartorio: "CFK-2011, tras un desempeño local irregular, arrasó en lo nacional, ok. Scioli no es CFK, el FpV no es el de 2011 y la economía... tampoco. Es muy posible que sea insuficiente, sólo señalaba que es arriesgado comparar este escenario con el de 2011. Ni en 2007, ni en 2011, el kirchnerismo tuvo enfrente una oposición y un candidato como el que enfrentará", "ahora hay una oposición".
Gerchunoff:"Scioli no es kirchnerista. Y no es inimputable. Sucede que la oposición no lo imputa".
MEC (Casullo): ¿que Scioli no sea kirchnerista es un problema para él?Gerchunoff:  "No. Ahora va a un viraje al centro en busca de votos macristas y radicales". "La oposición hablando de continuidad." "La oposición sigue discutiendo como si la competencia fuera con el kirchnerismo. Se trata de Scioli, que ya es suficientemente malo", "La opción es cambio o continuidad" dice la oposición. ¿Qué continuidad? El punto es que Scioli va a ser un mal presidente", "El kirchnerismo se va. Scioli es un salto al vacío. Ninguna idea. Financiamiento opaco. Mala gobernación. ¿Vamos a seguir hablando de Cris?" La oposición hablando de continuidad. Mi punto es que el foco opositor debería ser Scioli"
Rescato esto y adhiero: " Mi punto es que el foco opositor debería ser Scioli. La oposición sigue discutiendo como si la competencia fuera con el kirchnerismo. Se trata de Scioli, que ya es suficientemente malo.".