lunes, 13 de julio de 2015

Juega la dama

Semblanza de alguien que se siente cómoda diferenciarse de las demás aspirantes a primera dama. Ayer en Revista Viva de Clarín Malena Galmarini debate sin mencionar, quizás sin proponerselo, con Karina Rabollini, que a diferencia de la tigrense- se siente cómoda en ese papel. Como al pasar tiró un: "La primera dama es una institución que se creó porque las mujeres estábamos afuera de la política. Veníamos con el señor y algo había que hacer con “el jarrón”. Entonces, les pusieron un título honorífico y fueron a trabajar con las damas de beneficencia. Eva fue la primera en tirar por la borda ese formato de “dama de compañía”."

También trajo al ruedo vivencias familiares: "En esa época, mi mamá era “Laura” y mi papá “Lucas”. Se quedaron en la Plaza de Mayo cuando Perón echó a los Montoneros". Pasado que mas de uno prefiere que los Galmarini/Durrieu olviden para poder sostener sus inventados pasajes por la insurgencia o, en otros casos, mantener su condena a la experiencia.

Hace unos años en otro medio gráfico apareció exponiendo mas aristas de su historia personal
Malena nació en San Isidro el 5 de mayo de 1975. Es hija de Fernando “Pato” Galmarini y Marcela Durrié, quien como diputada nacional fue una de las impulsoras de la Ley de Cupo Femenino hace 15 años. Los padres de Malena se conocieron haciendo política en los tumultuosos setentas. No fueron épocas fáciles por su condición de militantes peronistas. Uno de los primeros recuerdos de Malena, Me sacaron de la sala en una situación compleja y desordenada”, relata Malena, que a comienzos de los ’80 tuvo que aprender cómo era eso de ir, con su mamá, a visitar a su padre a la comisaría de San Fernando. “Parte de la estrategia era ir todos a visitarlo para que no desapareciera. Un día fuimos con mi mamá a llevarle una torta que decía: ‘CGT y PV’ (Perón vive). La política es un estilo de vida.” Malena hizo los primeros años de Medicina y luego arrancó Ciencias Políticas. A los 18 años, se afilió al Partido Justicialista. Años antes había comenzado a militar como secretaria del Centro de Estudiantes del Colegio Nacional de San Isidro (“mi primera elección ganada”, acota). Entre 1998 y 1999, cuando estaba en la universidad, fue subdirectora de la Juventud del Gobierno Nacional con el gobierno de Menem. Llevar el apellido Galmarini tuvo sus ventajas y desventajas. “No era tan simple: yo era la hija del “Pato”. Mi viejo, en ese momento, era senador provincial y ya era conocido”, recuerda.  Los padres de Malena se conocieron haciendo política en los tumultuosos setentas. No fueron épocas fáciles por su condición de militantes peronistas.

P. ¿Es cierto que tu papá no compartía las ideas políticas con Sergio?–  
MG -Sí, nunca coincidieron. Y yo tampoco coincido con mi papá: cuando él estaba en el duhaldismo, nosotros estábamos en el orteguismo; cuando nosotros fuimos al duhaldismo, mi papá se fue con Menem; cuando nosotros nos corrimos al kirchnerismo, mi papá se volvió al duhaldismo. 
P:. –¿Cómo son ustedes como matrimonio político?  
MG -–Todo el tiempo hablamos de política, somos monotemáticos (ríe). Hay cosas sobre las cuales opino y otras sobre las que no... Con respecto a mí, cuando tengo alguna duda de un tema importante, primero lo converso con el intendente Julio Zamora, y luego lo charlo con Sergio porque él es el que me ha ido conduciendo en la política.
Hasta aqui una presentación que no agrega mucho a lo que ya sabemos de la esposa del candidato presidencial S. M. me interesa resaltar, mas que el entorno familiar militante de Malena Galmarini la coincidencia de dos historias  militantes, las de Sergio y Malena, en puntos que aparecen en las entrelineas de las entrevistas:

Destacar los lazos familiares de un candidato puede en campaña ser contraproducente en un pais donde desde los Roca hasta aquí han sido presentadas las redes sanguineas como voraces consumidores de poder, y a juzgar por los antecedentes no suelen tener buena prensa. 

Se trata de una historia, en principio, poco original dentro del movimiento popular (lease populista), una NyC (nacida y criada en el partido de Perón) y un "llegado a puerto" después de breve paso por otro lar, de los tantos que vinieron a enriquecer de miradas el horizonte nac&pop. La historia, que no apasiona al gran publico, es figurita repetida entre la militancia.

En campaña conviene hacerle preguntas a todo lo que se va a exponer:

¿Conviene hoy acentuar estos rasgos militantes y familiares cuando estamos puestos a enamorar mayorías? 
¿Conviene hoy poner de manifiesto la condición peronista de los Massa-Galmarini? 

Ya sabemos que es hipócrita pero ventajoso en tiempos de la anti-política disimular esta condición. Mas allá de estas consideraciones, estoy convencido, que la historia de Sergio y Malena es una de esas que vale la pena ser contada.

Malena se presenta en el universo militante como el Robin del Batman Sergio, esto queda claro. De alguna manera hay parangón, ojota que también hay diferencias, con las otras parejas presidenciales en danza, así Gabriela lo es del Guasón Macri o Karina lo es del Pingüino Daniel. Obvio que alli (en los casos de Daniel y Karina y Mauricio y Michetti) hay construcción marketinera, no es que Malena no haya pasado por el cedazo de algún asesor y vaya saber que suerte tuvo el tipo en que esta señora le haya hecho caso, apunto a que las otras historias de vida han sido moldeadas al calor de la Imagen desde la nada misma, tópico de campaña en el que Scioli y Macri destacan, con el apoyo de Boca Jr primero mas el empuje del presupuesto de CABA y el otro con el presupuesto de la anémica -en materia financiera- PBA.

Malena es funcionaria en el municipio de Tigre, tiene un pasado y un presente militante pero supeditada a Massa. 

Rabollini en cambio prefirió mostrarse como prospera empresaria, despreocupada de la política, aunque se afirme que es mas metida en política que lo que fue en su momento CFK con Nestor (y mucho más ambiciosa), solo que se somete a las leyes del marketing y reconociéndose incapaz de hacer la carrera de los honores espera un "per saltum" que la libre de pasar por Unidades Básicas besuqueando parroquianos semi ebrios. 

Malena pudo haberse puesto unos localcitos en shopping's y decir que es dueña de una cadena con nombre sugerente pero prefirió el barro. En la vida hay que elegir y ella lo hizo.

Al igual que Malena que cosía muñequitos de trapo para el dia del niño, Rabollini tentada por eso que llama beneficencia se hizo cargo de la Fundación Banco Provincia. Pavada de caja para barnizarse de solidaria. 

Rabollini es abre puertas en el mundo del espectáculo y los medios (que no hacen otra cosa que convertir la información en espectáculo), es un producto complementario del pornográfico gasto en publicidad de la PBA que le otorga a Daniel un adosa que naturalmente no tiene. Digo complementa porque la invitación de la Grace Kelly criolla es la mas buscada por los productoras entre las futuras esposas presidenciales, por lejos y no responde tanto a la pauta publicitarias provincial sino que invitar a Karina es tener una mediatica mas en la pantalla . Es su mundo no cabe duda, los calzones de seda, la pasarela, los reflectores, se da el lujo de dar vuelta una frase de Eva Perón "renuncio a la lucha pero no a los honores" y es impune, no ya para los periodistas de estado mayor mediatico que le dejan pasar todo sino por nuestras propias compañeras y por todo el evitismo que suele ser mas intolerante que el peronismo.

Malena es una madraza que contraria a las normas de todas campañas cuando ve que su cucha es violada por el lobo feroz, lo enfrenta y lanza una incorrección política de aquellas, como cuando cruzó al marido de Karina con el "con vos está todo podrido pedazo de forro".

Karina le hace caso a Moria y cuando tiene que shorar shora, como cuando se sentó frente a Fantino y se confesó lastimada por la alusión que le hiciera a Daniel el desplazado Randazzo que no se queria bajar a pesar de los "accidentes" ferroviarios y los aprietes y ofrecimientos presidenciales. Parece que "manco" es una ofensa muy grave cuando serefieren a "mancuso" como ella le llama en la intimidad., en fin... esto va para largo, sigue pero lo dejamos ahi.

En el caso de Karina, Malena y Gabriela (la esposa que el marketing le consiguió a Mauricio) hay diferencias de cultura, Gabriela es una necesidad de Macri para humanizarlo ante la fácil asociación que se hace con el arquetipo de empresario "inescrupuloso" pero Karina, presentada como una Eva Perón gracekellyzada pertenece a una cultura ajena a la peronista, para mas antagonista, y eso creo que amerita nuevos posteos