domingo, 1 de mayo de 2016

No a la concentración.

“No basta con dejar caer algunas gotas cuando los pobres agitan esa copa 
que nunca derrama por sí sola”
(Bergoglio ya Papa en el encuentro con 
Movimientos Populares en Santa Cruz de la Sierra)


El jueves en La Plata Julio Bárbaro de pie al lado de otro gran peronista, Aldo Pignanelli, decía que en los últimos siglos dos grandes bolazos, la Revolución Proletaria y la Mano Invisible del Estado, habían acaparado la atención de los lúcidos y embotaron sus mentes; y que hoy un tipo apenas por encima de un ciudadano común (Macri) creía en la segunda. No hay siquiera que gastarse en argumentar que ninguna de las dos lleva a los pueblos a buen puerto. Quedé pensando que otra vez los peronistas teníamos la responsabilidad de pensar un pais inclusivo y que eso excluye a los peronistas que solo piensan en volver al poder a cualquier costo.

El viernes el Frente Renovador apareció distanciado de las organizaciones sindicales que se oponen a las políticas cuyas consecuencias son perjudiciales para sus representados. 

Fue mucha gente?, si fueron muchísimos laburantes que responden a las conducciones gremiales, legado del peronismo que a tantos parece molestar. No se si fuimos buenos, solo que no imagino la Argentina sin sindicatos peronistas, que fueron pensados apenas para morigerar la injusticia propia del sistema.

A la pelotudez de si los actos de la CGT -o los del peronismo en general- son "espontáneos", "autoconvocados" ya no la contesto, el 17 de octubre fue recontra-organizado pero se produjo un día antes que lo que programaron sus organizadores. Soy peronista, creo en el poder que confiere la organización de los humildes, porque el sistema capitalista ejerce violencia social sobre ellos y la única herramienta para paliarla es la organización. Viva la organización!!!, vivan los "llevados"!!!, gracias al Padre Eterno por la existencia de "llevadores"!!!, es parte del contrato que uno suscribe voluntariamente cuando entiende que si prefiere estar solo es devorado por los poderosos.

Con el amigo Mazorca Blanca sentados en un bar con vista al elefante blanco del conservadurismo bonaerense, el edificio de la Municipalidad de Morón, llegamos a coincidir en que el sindicalismo no alcanzaba a representar cabalmente los intereses de los trabajadores de las pequeñas y medianas empresas, que son las que menos pueden aguantar una época de retracción de consumo, aumento de tarifas e inflación y que eso se iba a empezar a notar cada día mas. Tal vez si simbólicamente los representen, por eso hay que proteger al sindicalismo gordo y a los flacos, pero hay que buscar herramientas peronistas de representación de los sectores  "sin representantes", y pronto porque los tiempos aprietan.

El gran sindicalismo parece haber sido creado para ramas de la gran industria y en los tiempos de la linea de producción fordiana o toyotiana, hoy comparables con los laburantes de servicios y algunas ramas superstites de la Argentina productiva. A los laburantes del tallercito  PyME no llegan los sindicatos; ahí son como el jefe de cocineros del portaaviones, que difícilmente pueda acertar la cantidad exacta de sal de un guisito para tres personas.

Encima este gremialismo lidia con una base que no se identifica como "peronista" y en la que cala hondo el discursete de la zurda loca lo que obliga, en tiempos de marketing e imagen, a responder con una dosis alta de histrionismo. Ejemplo: plantear dos años sin despidos en un taller que hace seis meses que no produce nada, que a las diez lucas que pagaba del electricidad tiene hoy que cubrir cuarenta de mínimo por solo tener los motores listos por si en algún momento sale el sol, esos van a la quiebra, y ante la quiebra ningún laburante cobra indemnizacion simple, ni doble, ni puede detener la imprescindiblidad nominal impuesta por ley. Los cementerios están llenos de tipos cuyas acciones fueron motivadas por buenas intenciones.

Y encima, las hormigas pueden trabajar otra vez para las langostas sin saberlo. La concentración económica de las grandes empresas -que son las únicas que pueden aguantar porque tienen espaldas anchas- va a empeorar con las quiebras de las pymes, porque al volver la actividad estarán allí para ocupar el vacío que las empresitas les dejan.

Claudio Casco -el compañero Casco- acota respecto de mi anterior posteo dominical
Excelente... conclusión. «Habrá cientos de miles de quiebras, acostumbrados a protegerse en dolares vaciarán los tallercitos y los convertirán en verdes, los trabajadores no verán un céntimo, todo se perderá y costará mas de una década reconstruir sector por sector...» eso es efecto neoliberal, eso es efecto del “exitoso” plan de convertibilidad para quienes formaron parte de la mayor concentración de capital de la historia argentina y que todavía siguen vivos y coleando. Solo que en los 90, en la parte que a mi toca -la agroindustria algodonera, similar a los olivícolas- los pequeños productores pasaron a conformar una amplia legión de mano de obra calificada, vendiendo sus tierras.
La verdad, lo que pasa en el FR marca claramente el debate de ideas interno y habrá que ver como nos hamacamos para no quebrarlo. Es bueno el disenso cuando la razón de él es la búsqueda de soluciones para el país.
Abrazo militante
Y ahí se produce el hueco por donde entra el cumpa Manolo Barge, a quien le dedico este nuevo posteo. Mas optimista que nunca el palomarense  nos dice:
Si la Argentina recibiera más de 1.000 refugiados sirios, a la semana veríamos un cartel al frente de las carpas con la siguiente leyenda:: “Agrupación Justicialista de refugiados sirios”. Y si fueran más de 5.000, tendríamos la Rama Femenina, la Juvenil, la religiosa y hasta la de profesionales.
Como decía Deleuze, “los que se resisten a ser sobre-codificados”. Por eso en el Peronismo Billiken, que critican los No peronistas, nos asumimos: “La anarquía y la unidad son una sola y misma cosa, no la unidad de lo Uno, sino una más extraña unidad que sólo se reclama de lo múltiple”.
Mi abuelo "turco" si vistió la casaca peronista meses después de la asonada del 43, en los primeros amagues de redistribución del ingreso, no se si estos turquitos se las calzarían hoy, dudo del aserto de Manolo. Pero de acuerdo con Manolo en remarcar el valor de la Unidad, solo que me gustaría empezar a decodificar que es la Unidad. Poco me podría unir al sabbatellismo, lo sabe Manolo y hasta creo que lo comparte, tampoco a Boudou, y a tantos otros, no tengo ya "animus conviviendus con boludus y chorizus".

Todos somos Frank Underwood?
Hoy en dia, en los que todo es peronista y todos somos peronistas, la gran casa pan peronista se ha convertido en un cambalache y hasta fue desalojada del poder.

Lo que conocemos hoy por peronismo tiene poco que ver con las veinte verdades y mucho más con aquellas que en tono jocoso agregamos después de 1983: “el peronista corre presto en auxilio del vencedor”, “el que pierde no es peronista”, “peor que la traición es el llano”, "Es tan torpe estar contra el gobernante los primeros dos años, como estar junto a él los últimos dos", aforismos de la militancia que en tono realpolitik fueron dejando de lado el compromiso ético y la épica y con los que no podemos conformar un catalogo procedimental que incluya a todos en la tan pregonada Unidad..

No todos podemos ser perucas, contradigo a Perón porque sin el estamos obligados a determinar, peronometro en mano, que es ser peronista en cada momento para evitar que cualquiera sea peruca aun aquellos que dañan el conjunto. A esa discusión me someto, la gran discusión que en vida le negó a Vandor, discusión que nos hubiera ahorrado tantos disgustos y hasta quizás aquel fatídico 24 de marzo y los días oscuros que le siguieron.

Aunque Manolo Barge lo considere secundario, la lealtad a principios discutidos y por eso respetados por todos, estructuras de progreso social y lucha anti-corrupción no solo son parte del peronismo, en esta época es necesario ponerlos en primer termino. Por ahí anda la Unidad pregonada, por la lealtad a algunos valores compartidos que acompañan la lucha por llenar la cacerola y mandar a los pibes a la facultad.

No sea cosa (Manolo) que nos embarquemos en el partido del Concepto Peronista y nos olvidemos de los argentinos, porque en poco tiempo podría haber muchos que decidan definitivamente abandonar el barco y terminen parafraseando a Balibar:
“El marxismo peronismo ha acabado y eso lo considero una gran fortuna, es una suerte (…). Hay que considerarlo como un fenómeno histórico, como un proceso que hay que estudiar, que tiene aspectos trágicos y grandiosos, que jugó un papel en el pensamiento. Fue una doctrina poco más o menos sistemática, derivada del programa de investigaciones y de los compromisos teóricos e históricos realizados por el propio Perón -Marx-, que se creó alrededor de 1943-5 1880, con sus herejías –como en todo sistema–, con sus contradicciones internas y siempre con una vinculación directa con un proceso de institucionalización que puede resumirse en la palabra "Movimiento" partido. Duró apenas 45 años un siglo, hasta el fin de los años 80 del siglo xx. El ciclo de vinculación entre la teoría y la práctica, a través de procesos intelectuales e institucionales, encontró entonces su fin. No voy a entrar en la vieja discusión de si es Perón Marx quien declaró una vez que no era peronista marxista. Lo cierto es que yo (ya) no soy peronista marxista.”
Otro si digo, el pifie de la renovación
La renovación encontró el tope del crecimiento en la ambigüedad que reaparece cada vez que se repone el Negocio del País Dividido, la polarización cristinismo/anticristinismo que expresa en su versión "anti" mucho mejor el macrismo que lo que pudiésemos hacerlo nosotros nos hace pensar que políticamente esa batalla está terminada. El cristinismo tiene puesto el respirador artificial y es Mauricio Macri el que pone la palanca en off y en on y eso no cambiará. 

Perón fue un traidor a su clase estanciera, a Macri aun ni se le asomó una sola veta con rastros de felonía. Es de esperar que deliberadamente o no esta época sirva a la concentración, y ahi hay que cuidarse en no ser funcional al macrismo si este se decide por apostar fuertemente a ella. El cristinismo y cierta demagogia para ponernos en carrera presidencial para el 2019 puede llevarnos a permitir que ese árbol tape el bosque del pais inclusivo y cada vez menos desigual que es nuestra razón de ser.

Corté la boletita de Massa Saenz y la utilice el 22 de noviembre para impugnar mi voto. No creo que tengamos que sucumbir al maniqueismo y optar por gris y purpura como si esos dos fuesen los unicos colores de la paleta. Apoyo el proyecto massista de incentivos fiscales a las empresas pyme que mantengan e incorporen personal y un procedimiento especial para despidos en grandes compañías, cualquier otra opción me parece traición. Puedo pensar que muchos  que se dicen peronistas sean irresponsables, que otros que son peronistas tengan que sobreactuar, lo que no puedo pensar es que haya peronistas pelotudos.

Saludos a todos.

Ahhh me olvidaba, mami murió el año pasado, no se ensañen con ella, ella y el finadito viejo no tienen la culpa de lo que piense y escriba su hijo.