lunes, 9 de mayo de 2016

Plan Qunita de Oro (I)


El balotaje primero y la victoria después, con el consabido "ganó, demosle una mano, veamos que hace" le dieron a Macri un margen de maniobra bastante grande estos meses, midieron la espuma de cerveza y estaba alta hacia el 10 de diciembre. Comunicaron y proyectaron este dato circunstancial y volatil -como corresponde- para crear el colchón de credibilidad y apoyo suficiente que les asegurase  una precaria gobernabilidad, pero... era de suponer que la intensidad del primer momento se consumiría rápido.

La imagen positiva de Macri venía en caída libre por los errores políticos cometidos al salir del "cerco populista" -o quizás porque su equipo no tiene otra receta para reemplazarlo que la fracasada salida hacia el neoliberalismo- y al reponerse el dilema del balotaje, esto es Cristinismo-Anticristinismo que Macri representa mejor que cualquier otro, el temor de la vuelta a lo viejo y  rechazado logró amesetarlo, dicen que en el orden del 50%, aunque sospecho que es menos aún, pero no es de cifras que te voy a hablar lector/a.

1ra conclusión: Macri no se jodió con la aparición de la viuda de Nestor, se benefició de ello.

Los cerebros del PRO pensaron que al fidelizar su minoría intensa anti-cristinista y hasta antiperonista el macrismo fideliza también el espíritu de adhesión de sus contradictores hacia Cristina. Un negocio para Mauricio y el colateral para CFK, a condición de que el rumbo económico mejore y pronto. El "nos sentimos mal pero vamos bien" de su equipo económico (que manolo Barge llama "hambre para hoy pan para mañana") es un cortafuegos hacia el enorme electorado peronista friendly que proyectado promete bajarle la espuma de cerveza al menos hasta los números de las PASO 2015 y esta vez sin la esperanza de una brutal simplificación del escenario como la que provoca un balotaje.

Este primer team de gobierno de Macri, el que solo le trae dolores de cabeza, huele  a equipo de recambio. Es muy probable que Macri lo haya tomado como el primero de un gobierno que se pensó a si mismmo como producto de diseño para una campaña que buscaba el único fin de posicionarse con vistas a 2019 y que mezcló iguales dosis de cualunquismo, republicanismo (que pronto Macri se pasó por las pelotas) con marketing electoral y liberalismo económico for dummies;  otro homenaje a Raul Baglini y su enunciado "cuanto mas lejos se está de acceder a una posición ejecutiva menos realistas son sus propuestas". Ante la inesperada victoria se vió obligado a nombrar un gabinete ortodoxo y a la vez heterogéneo que reflejase este compost de ideas las mas de las veces contradictorias.

2da conclusión: Macri si, pero su equipo económico no llega a fines de 2017 y la única preocupación que debemos tener es advertir cuanto antes las mil maneras de usar su fuerza para reducir daños y cuantificar los que habrán hecho al momento de retirarse.

El presidente, con este equipo, se juega el todo por el todo a ser el que derrote la inflación vía quedar demasiado bien con empresarios que no le corresponderán las buenas ondas, por lo que no es de esperar siquiera una victoria pírrica, apenas una derrota digna que les asegure un cambio de equipo -heterodoxo el que vendrá- que cumpla con las metas que este con la ortodoxia no pudo alcanzar.

De todas maneras el macrismo y Macri mismo parecen ser cosecheros de pequeñas ventajitas de corto plazo aun cuando en el mediano los beneficios pierdan peso y se acumulen los problemas y crezcan los peligros. En tiempos de liderazgos fuertes y fugaces, Macri es el político que atesora imagen positiva y sale ganando en la puja con la negativa aunque sus equipos económicos y políticos se esfuerzan cada día en perseverar en la superioridad de sus propuestas y en una especie de justicia poética rayana en la venganza que abarca la economía , la justicia y hasta el desarrollo social (de la que nos ocupamos en el próximo posteo ya escrito). Atrás lo siguen Cristina Fernandez que hasta el ultimo sondeo aparecía como jefa de la "opo",  pero con alta imagen negativa y el resiliente Massa.

Saúl querido, el pueblo está contigo". Dijimos que Macri paga costos altos por sus decisiones de gobierno, especialmente las económicas, y que quemó una bala de plata al reponer el parteaguas electoral cristinismo/anticristinismo que pudo distraer apenas una quincena al gran publico. El efecto combinado de un equipo económico, que daría lástima de no ser por su sesgo pro-gran empresa que a estas alturas indigna, y el enfocar sus cañones en una CFK que prefiere liderando a los empellones al peronismo y al resto de la oposición le ha hecho de árbol que le tapó el bosque.

"Se le escapó la tortuga". La re-aparición en escena del sindicalismo -producto de las medidas económicas acretadas para una concepción pero apuntando a la linea de flotación de los que menos tienen-  llevó preocupación a los campos macristas y cristinistas por igual. Los términos de la confrontación duranbarbistas volaron por los aires, lo graficaron bien los legisladores radicales: "Macri nos obligó a ser los diputados de las patronales". 

En esa formula se haya expresado el fin del negocio del país dividido entre quienes debían apoyar a CFK o a Macri sin que pudiesen colgarse de terceras vías. Algo que anota en forma de queja Eduardo Fidanza este fin de semana: "el Gobierno corre riesgos si no contempla ciertas debilidades mientras impulsa el ajuste. No son sólo problemas de comunicación, sino de concepción y procedimientos. Su política económica luce contradictoria y sus ejecutores carecen de una clara conducción; ..., muchos macristas no comprendieron todavía una obviedad, que por sensibilidad y experiencia asumen los partidos populares: antes que el mercado es el Estado el que asigna los recursos y establece los premios y castigos en una sociedad". Lástima que Fidanza lo haga solo porque teme que el recambio se haga con eficientes peronistas e intenta hacerlo con los ineficientes radicales.

La CGT -o mejor dicho las CeGeTés-, al cortar el fuego político marketinero "nos los presentables contra ellos los impresentables" y poner en escena un corte vertical, los que apoyan a los de abajo vs los que apoyan a los de arriba, reacomodaron el tablero político y le jodieron la vida mucho mas que otros a CFK porque ya no puede hablar en nombre del peronismo y a Macri porque lo pone en traje de Mr Burns algo que le costó mucho disimular.

Si en el congreso los espías anotaban que Bossio y Massa tenían conversaciones diarias, que Gioja y Bossio se encontraban varias veces al día cuando el sanjuanino está en Buenos Aires, que diariamente hablan por telefono Urtubey y Massa y que la jugada: "ruptura de bloque+lista unica del PJ" fuese convenida por los no cristinistas -algo que el periodista Pagni descubrió tarde a mediados de marzo "Gioja, indujo a todos sus amigos a quebrar el bloque de diputados para cooperar con el Gobierno, (y) se quedó al lado de La Cámpora, con tal de encabezar una lista de unidad"- no se entiende como el macrismo pudo pensar que el peronismo no unificaría acción ante el avasallamiento grosero del nivel de vida de los mas humildes.

El tercero en discordia. Macri pasa rápidamente a ser el Sr Burns aunque insista con ser el paladín del anticristinismo, le va a ir mal si persevera con el desubicado planteo. CFK pierde el liderazgo de la opo y como le va a Sergio Tomas de Tigre?. Muy jugados con los tiempos en el PRO apuestan a que Massa se recluya en territorio bonaerense y que Vidal no  se vea forzada a tener un juego propio y diferenciado del PEN, esperemos dijo Lemos y sabremos si los dos deseos se les cumplen.

Volvamos a la eclosión del poder sindical.

Un jesuita llamado Francisco Suarez pespunteaba una idea que serviría siglos después para la emancipación americana, toda autoridad es de origen divino y  de Dios deriva en el pueblo, en términos prácticos el poder vuelve al pueblo en momentos de sucesión o acefalía, para desde ahí, dirigirse al elegido.

Algo parecido a las teorías del curita Francisco ocurre, a veces, con el peronismo. Varias veces, en épocas de anomia en el peronismo la o las CGTs toman la calle y el timón de la defensa de los humildes, las 62 organizaciones en el gobierno de Isabel (ojo que en cierta forma era la postura de Vandor tan vapuleada por la izquierda y derecha peronista), con Saul Ubaldini al frente en tiempos del proceso y del carismático y arrollador Alfonsin.

Me parece que hay otro jesuita hoy, también llamado Francisco, que suscribiría gustosamente a esta tesina y alguna pieza mueve. Le erra al viscachazo al seguir jugando a favor con los perdedores Scioli/Dominguez y acierte al alejarse de CFK.

Aunque esto luego no se traduce en votos  para los candidatos sindicales (lo ejemplifica la performance del querido Saul Ubaldini como candidato a gobernador a principios de los noventa) funge si como una regla de acefalía pampa del Movimiento Nacional.

3er conclusión: abierta la sucesión, en la principal fuerza opositora, no es el club de gobernadores, o el otro club el de los candidatos simpáticos, tampoco el que nunca fue tenido en cuenta el de alcaldes o el del sello pejota, ni el de los legisladores, tampoco el de ex funcionarios ejecutivos con CFK y Scioli, los que asumen la representación del conjunto. Será el regreso del sindicalismo a las calles, y Macri hizo bastante al anunciar el veto a una ley aun no sancionada, ese hecho equivale a Herminio manipulando el encendedor que le alcanzó el negro Terciana para que pudiese hundirnos aún mas quemando el jonca.

Esto fue para largo, resta hablar de la ley antidespidos y quiebra de pymes, de la relación intima entre el gorilismo col y el kirchnerismo para chetos y de la situación del peronismo bonaerense y de la renovación bonaerense, lo corto aquí y publico el resto mañana.