sábado, 22 de septiembre de 2012

Mucha academia, poca política

El racinguista Nestor Kirchner tenía poca academia y mucha practica política, sem duvida.

Hace unos dias decía yo que la academia restringe el espacio que debe ocupar la política dentro del gobierno, la subsume en categorías de laboratorio, la mete con forceps en teorías escritas por tipos que nunca gobernaron nada. Los presidiarios Toni Negri y Antonio Gramsci, por dar solo dos nombres, ni siquiera podían saber que ocurría en las calles cuando maduraron sus posiciones políticas y miradas ideológicas sobre todo lo que nos rodea.

Darle relevancia a la academia es, hoy por hoy, una forma mas de recortar el radio de acción de la política verdadera. En buen romance un puntal mas de la antipolitica que juramos combatir.

De muestra basta un botón. Desde la academia se forjó una visión idealizada y romántica de los movimientos sociales que le sirvió a los poderes fácticos para demostrar que sus adversarios -sobre todo el sindicalismo y los territoriales peronistas-  son lo viejo, simples aparatos sin brújula, burócratas, clientelares, centralistas, verticalistas, funcionales a cualquier ideologia, la representación del mal cuando no, los culpables de todo.

Desde la academia no se cuestiona a los millonarios que dirigen movimientos sociales, por ejemplo. Si, se cuestiona que algunos dirigentes sindicales sean millonarios y a partir de ahi se generaliza fundamentando la aniquilacion de las formas de organizacion  popular tradicionales del peronismo. Posiciones similares se asumen desde La Nación, Clarín, Ámbito Financiero, el Lanata de ayer y el de hoy y los Tenembaum y Zlotowiazda actuales y pasados,  Pagina12, Tiempo Argentino,  6,7,8, Carta Abierta y todo el arco del pensamiento institucionalizado por “la parte más sana y principal” del stablishment argento. 

Ahora toda esa construcción teórica tangencial a la practica politca pone al gobierno en la disyuntiva de continuar con guión no peronista o reemplazarlo por uno que si lo sea. La semana pasada debido a un berrinche de la clase media, que justamente zapatea sus malambos en la misma clave  cultural que esos sectores del oficialismo que generan su antipatía en una batalla mítica producto de trasnochadas lecturas, abrió la puerta, tal vez , a la oportunidad del gobierno de rectificar rumbos.

Mas de uno de los fieles al modelo se dió cuenta de que se estaba al borde de volver a meter la pata y embarcarse en un viaje de ida justo en el momento en que el calendario empieza la cuenta regresiva hacia diciembre de 2015 y cualquier error puede acelerar la llegada del temido pato rengo y hacerlo irreversible. Costosamente el kirchnerismo se da a la tarea de pensar su relación con cada uno de los sectores que la semana pasada le hicieron pucheritos.
Enhorabuena.


La primer reacción la determinó el despecho de los miembros con menos metros de calle caminadas, aquellos que nunca tuvieron que ir por un voto,  los maestros ciruela de la bajada de linea a la tropa prestada. Subestimaron a los protestones, les pasaron factura al mejor estilo Arturo Jauretche de los 60 cuando  el movimiento nacional tuvo que resignarse a un repliegue táctico (*) hacia un basismo obrero, única porción de la semicolonia prospera leal al proyecto peronista. Altri tempi que parece no quisieron tener en cuenta, cagada grande que se suma a la larga lista de la que nos hacemos cargo los peronistas aunque poco tengamos que ver en su concepción. 

Salvada en parte por aquellos que se animan al mote de "quebrados" o el anacrónico de "los oportunistas del conurbano" cuyo único pecado es hacer posible que cada tanto una yunta de inservibles se haga de una cuota parte de poder que por si solos difícilmente hubiesen poseído.

Con expresiones tales como: “cuando uno gobierna tiene la tarea de hacerlo escuchando a todos los sectores en el marco del respecto” “es muy importante que entendamos que ante determinados temas la gente se manifiesta,... hay que poner el oído en la tierra y escuchar a todos los sectores de la sociedad” algunos, como Sergio Massa, se ganan la antipatía de los fundamentalistas sin votos pero conservan la sintonía con aquellos que ayer fuimos a buscar para llegar a un 54% y que mañana, quizás, iremos a buscar por motivos similares aunque con candidatos distintos.

Algo de eso señala  Mario Wainfeld en este pasaje 
La prudencia verbal de gobernadores e intendentes oficialistas contrastó con la virulencia oratoria de funcionarios que no controlan territorios. Cualquiera puede pifiarla, pero no es moco de pavo el pulso de los que están cerca de “los ciudadanos-vecinos”.

Caer en el juego del antagonista es una tentación digna de ser resistida. Repasar la propia praxis en busca de mejorarla sin resignar el rumbo ni el proyecto es una labor ardua.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-203719-2012-09-19.html
Se impone repasar la praxis propia y freezar por un tiempo la influencia de la academia en las decisiones de poder, amenguar su impronta en la comunicación oficial y recordar que el gobierno de los filósofos que tanto pregonaba Platón, el fundador de la Academia, nunca llegó a ser puesto en practica.



(*) Cuando hablamos de "repliegue" pensamos en "aquellos movimientos de retroceso que realizan los jugadores de un equipo, que perdió la posesión del balón en su acción ofensiva, volviendo lo más rápidamente posible a las zonas o posiciones naturales, con el fin primordial de organizar su defensa de la forma mas adecuada".

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Perfecto. Tampoco pegarse entre hermanos o primos hermanos, porque si entre nosotros nos peleamos nos devoran los de afuera.

Anónimo dijo...

DEJAR DE PELEARNOS ENTRE LOS QUE CONFORMAMOS EL 54 %, AFLOJAR CON LA RE RE , NO DIVIDIR EL CAMPO POPULAR QUE LOS OTROS SON EL TREN FANTASMA...

Alfre dijo...

Paradójicamente veo los últimos post cayendo más seguido en otra manifestación de la antipolítica, pero diametralmete opuesta a la de, por poner un ejemplo, el sectarismo trotskista.

Ellos sacrifican la política real y material a un proyecto, una dirección puramente ideal.

Últimamente caes en negarle toda posibilidad de dirección conciente a la política, básicamente, postulás "que sea lo que dios quiera, después se verá como se arregla".

No se trata de que la teoría guíe de las narices a la política, ni que la política niegue a la teoría. Toda acción política plantea en sí misma una teoría: o bien responde a una, o bien en sí misma la genera (y luego vendrían los "teóricos" a formalizarla, encasillarla).

Si no, eliminemos los ministerios de economía, por ejemplo.

Por lo que me parece es que tu debate no es con "la teoría", así en general (sencillamente, "teorizar" como hacés en este post sobre la relación entre teoría y política es justamente un ejercicio teórico: para negar la teoría tenés que teorizar) sino con "determinada" teoría/política, o política/teórica.

Jack Duluz (Sub Cte Bizarro) dijo...

Buen post, compañero.

Lo espero por mi barrio.

Anónimo dijo...

O sea q segun vos hay que replegarse...igual que con las manifestaciones de Blumberg y la 125, por ejemplo?

Vos tenes tanta pero tanta calle que en tu puta vida ganaste en Moron (TU distrito...porque a dientito lo apoyaste, pero no gano por eso, eras un pibito)

Es mas, tu nemesis, ese que odias hoy es el capo de AFSCA y vos...bueno, vos seguis dando consejos en internet...porque sos un piola barbaro que de calle la sabe lunga.