miércoles, 16 de diciembre de 2015

La massa-dependencia

El domingo Julio Blanck señalaba el nudo gordiano que ataba a la niña de sus ojos, Mauricio Macri, con el peronismo: "Macri tiene que asentar su gestión y acertar con los primeros pasos, antes de tirarse a la pileta de un Congreso en el que está obligado a negociar todo para conseguir mayoría: con el peronismo renovador de Sergio Massa en Diputados y con el justicialismo clásico –y quizás pronto deskirchnerizado– que comanda Miguel Pichetto en el Senado"

Los ex jovenes brillantes de la Junta Coordinadora Radical de 1983, que se encontraron con una nueva oportunidad de distribuir poder para su propio beneficio empezaron a operar para no perder centralidad en la trastienda del gobierno macrista y manipular las decisiones del jefe de estado.

Comenzaron el fin de semana por la mañana en el conocimiento de algunas decisiones que alcanzaron al jefe de estado y ya el lunes por la mañana escribía Carlos Pagni, su pluma:
 CAMBIEMOS opera en un ajedrez de tres variables: necesidad de consenso parlamentario, urgencias fiscales y tácticas electorales. Massa es el interlocutor más cómodo. Puede garantizar a Vidal el control de la Legislatura. Y pactar con el presidente de Diputados de la Nación, Emilio Monzó, una alianza que lleve a 124 los votos del oficialismo. Con algunas alianzas ocasionales, Monzó conseguiría la mayoría. La ventaja de ese idilio se desdibuja cuando se observa el calendario: Massa disputará con Cambiemos el control de Buenos Aires dentro de dos años.
Por eso el Gobierno ilumina a Juan Manuel Urtubey, un kirchnerista en busca de una nueva identidad. Fue el peronista que compartió con Macri la conferencia de prensa del sábado pasado, por ejemplo. La aproximación con Urtubey se completa con otro movimiento contra la Massa-dependencia: una negociación con Margarita Stolbizer.
http://www.lanacion.com.ar/1854006-un-complejo-ajedrez-politico
Si lo afirmo, esta audacia de nombrar jueces en comisión esta cortada con la misma tijera que auqella otra temeraria idea de copar el cuartel de La tablada que debía servir para recordarnos a los argentinos que a democracia estaba en riesgo permanente y los unicos que podían asegurarla eran los radicales.

Hoy, con los hechos consumados, veo a Alberto Fernandez adversar con el PRO pero parado en la defensa de las instituciones: "Macri tomó la decisión de gobernar sin el Congreso por eso no llamó a sesiones extraordinarias. Quiere aprovechar las no sesiones del Congreso para sacar las cosas que quiera, peor que el congreso como escribanía es que no funcione", esta idea me parece un error "renovador", que quede sentado!! y en el convencimiento argumento...

Leí al tucumano R. Tasquer y comparto caprichosamente estas lineas (como corresponde las saco de contexto)
Hacer oposición progre, republicana, porteña, ser el FpV de CABA, boqueando para afuera y levantando la mano adentro, es asegurar macrismo
Exagerar defensa institucional cuando antes aplaudíamos el cinismo realpolitikero es penoso, y una jactancia del periodismo noventista, ese que critica formas y no contenidos.
El peronismo será oposición ordenándose alrededor de los intereses sociales en pugna o no será nada. La disputa no se circunscribe ya al control del Estado sino que es, ahora, en defensa del poder adquisitivo del salario, empleo, consumo y actividad.
Y si bien tiene razón Tasquer en que no podemos TODOS los perucas quedar atrapados en la misma linea que el mitrismo que hoy editorializa "A tiempo de admitir el error. / La designación en comisión de dos miembros de la Corte Suprema por un decreto presidencial constituye un serio retroceso institucional", tengo que señalar que -segun mi leal entender- se queda en el umbral de la verdad de la milanesa  porque no debe descartar la exigencia de mayor fidelidad a las formas que es un reclamo social que debemos introyectar si queremos tener carnadura en sectores medios y medios altos que, por otra parte,  nunca nos exigieron cambiar el anclaje en los sectores de menores recursos para votarnos. 

Fuera de lo que afirma el Conde de la renovación, Alberto Fernandez, y de la resistencia a aceptar la republica por parte de kirchneristas culturales, debo del texto de Tasquer destacar un tramo realpolitiker que puede molestar a la fina sensibilidad renovadora pero hay que discutirlo. 

Le debemos a Tasquer un  touché!!!, lo admito, cuando teclea
¿Y quiénes saltan? De la Sota, Massa y Stolbizer. ¿Porque son republicanos? Las pelotas son republicanas. Saltan porque Macri quiebra el compromiso que asumieron con sus votantes, como colectoras y aliados implícitos de Mauricio en ballotage. Macri aliena así a quienes son o deberían ser sus aliados. Maldispone, así también, a quienes podría necesitar para garantizarse gobernabilidad más allá de los cien días de gracia: el peronismo en el Congreso.
Macri va a tener que negociar en el Congreso?, SI. Va por el camino que señalaba el politologo Andrés Tow "estrategias de Macri ante Congreso dividido: 1) DNU y bloquear rechazo en al menos una Cámara; 2) tribunales suspenden leyes sin derogacion" pero también va a intentar quebrar la "massa-dependencia" de la que hablaba Pagni en un  momento crucial, la negociación por un fin de año en paz para los gobernadores peronistas mas los otros que no son de esta tradición y que están a tiro de fusil presupuestario y luego si, con la mayoría asegurada y sin tener que ceder al vandorismo lucido del que hablaba Luciano Chiconi será respetuoso de las instituciones. 

Vuelvo a pegar de Tasquer estos rengloncitos que me parecen señalan un rumbo: "El peronismo será oposición ordenándose alrededor de los intereses sociales en pugna o no será nada. La disputa no se circunscribe ya al control del Estado sino que es, ahora, en defensa del poder adquisitivo del salario, empleo, consumo y actividad".

Perón decía que el poder se tomaba en los primeros dias o se termina como fernando de la Rua y Macri no quiere ser de la Rúa. En fin, reitero a los peronistas del Frente Renovador que no debemos olvidar la defensa de las instituciones pero es mejor que prestemos mayor atención al salario, al ajuste, y a que si debe hacerse sirva para el crecimiento y la creación de millones de puestos de trabajo dignos que es la madre de todas las bonanzas para el pueblo trabajador. Amén