jueves, 9 de abril de 2015

Desacuerdo en el Circulo

UCR, cuadro de situación y puntos de fuga.


Se caen a pedazos dos mentiras que salieron a rodar despues de la millonada de dolares puestos para instalarla en los cerebros de los sobrepolitizados y analistas de cerebros flojitos:  "Macri desplazó a Massa que quedaría septimo detrás de Pitrola", y "el FPV va pum para arriba, aprovechando la dispersión de la opo se encamina al 40%-30% y gana en primera vuelta".

Para instalarlas hubo, entre otras operaciones, que incidir sobre la anquilosada estructura de la UCR. Y mas que nada se hizo hincapié en un punto que los dirigentes radicales no suelen cuestionarse, que es que al ser tan amplia la composición político-ideológica de la UCR y no tener un líder que la contenga y dirija  la única coincidencia entre ellos la pueden encontrar en la definición de No Peronismo, es decir identificarse a partir de la construcción adversarial, cuestión que puede llevar a la confusión de definirse con el anacronismo: AntiPeronismo.

Ese antiperonismo visceral, sumada a la solución de uno de os principales problemas que tiene el sistema político recreado por nestor Kirchner (el que pensaba que habia que juntar guita por que si no te  pasan por arriba) que es la cuestión del financiamiento de campañas cada vez mas costiosas, llevó al radicalismo nacional (un club de legisladores nacionales acostumbrados a perder en sus distritos) a la peor de las opciones para el conjunto: aliarse con Macri y dejar atrás la posibilidad que Massa le ofrecía de reconstruir el bipartidismo a mediano plazo con ganancia actual para el Frente Renovador y la UCR territorial.

Ayer encontré en un medio una nota que empieza a reflejar esta esta realidad. Creo que es por ahi
La tan esperada reunión de la cúpula radical en el día del martes no hizo más que darle un marco de formalidad a las posturas antagónicas de hoy en día, en donde la falta de articulación política hacia un mismo objetivo muestran fallas ideológicas en la UCR pero también el quiebre de su carácter movimientista en donde siempre un liderazgo hacía girar en su marcha a las diferentes corrientes de pensamiento.Hace pocos días se cumplieron seis años de la desaparición física del ex presidente Raúl Alfonsín, y quizá ese sea el punto en la historia reciente del Partido que ideó hace 125 años Leandro Alem en donde se produjo un quiebre tal vez definitivo. Del afianzamiento a una corriente internacional socialdemócrata al debate constante entre compactos nubarrones ideológicos: de la centroizquierda a la centroderecha pasando también por opciones más populistas. Así, todo tiene una justificación en la UCR, absolutamente todo.De la cumbre que se hizo este martes en el Circulo de ex Legisladores en la Ciudad de buenos aires salió un escueto comunicado de tres puntos en el queda en claro que Sanz tendrá que bajar un poco su intentona de colorear de amarillo al radicalismo y dar lugar a pretensiones de intendentes y caudillos provinciales que quieren un toque más de amplitud, y expresarse bajo paraguas de múltiples opciones.En rigor, si se hace una mirada profunda del territorio nacional, hoy por hoy hay más radicales vinculados al Frente Renovador de Sergio Massa que al Pro de Mauricio Macri. Si algo hartó a los radicales más afines al Pro fue la consideración del alcalde porteño sobre el centenario partido: “no habrá un gobierno de coalición”, dijo, y con eso los marginó y los condenó a estar atados a la suerte de Sanz, quien como presidencial apenas mide entre uno y dos puntos, o sea, una real miseria.Por eso no es descabellado lo ocurrido en provincias como Río Negro, en donde los radicales prefieren atarse a sus colores propios; o tal vez La Pampa o Entre Ríos, que tienen una mirada más amplia; o ni hablar Jujuy, Formosa, Corrientes o Chaco, por citar algunos ejemplo, en donde Massa ya transita entre los boinas blancas como si fuera su propio espacio, o mucho más intenso se manifestó Tierra del Fuego, con un juego decidido por el hombre de Tigre.Capítulo aparte merecen Mendoza, en donde Massa también se metió en la alianza opositora, y Córdoba, en donde hay una interna feroz y un rosario intenso de cuestionamientos de los radicales hacia Macri, quien no tuvo mejor idea que levantarles un candidato propio a la Gobernación, sin respetar el armado y tradición local del centenario partido.A eso se le suma la siempre confusa provincia de Buenos Aires, en donde la UCR provincial hace unas horas advirtió que saldrá a defender a sus 17 intendentes y a aspirantes que tienen posibilidades de competencia real, o sea que no le dejará libre juego a Macri para que arme o desarme a su antojo.En realidad, los radicales deben saber a esta altura que Macri no los quiere, nunca los quiso. A Macri los radicales lo fastidian.En el macrismo están “decepcionados” con Sanz. Dicen que el mendocino les “vendió más humo que realidades”, y en privado reniegan: “qué difícil son los radicales. No los entendemos, no sabemos como son sus internas, es imposible hacer algo serio!”. Si bien a Macri le habían advertido lo complejo de un diálogo armónico, el intendente porteño debía, al menos, sacar de escena a Julio Cobos, quien midiendo algo más de diez puntos podía ser un verdadero dolor de cabeza para ingresar al balotaje, y por eso razonan: “si la UCR se quedaba en UNEN, terminaban creciendo, y eso hacía que la segunda vuelta sea exclusiva entre el candidato del Gobierno y Massa. Había que romper a los radicales, era la única forma”. Y en ese juego Macri consiguió a un operador absolutamente funcional a su objetivo: Ernesto Sanz.Igualmente y para el paladar radical que se asquea un poco con el empalagoso amarillo, ahora surge la opción de Margarita Stolbizer, dirigente que si bien tiene su propio partido, el Gen, guarda un profundo respeto entre sus ex correligionarios. Dicho de otra manera, si un encuestador le pregunta a los afiliados radicales si la consideran a la diputada como de ese partido o de otro, la respuesta no presenta ninguna dudas: Margarita es genéticamente radical. En ese marco, con la renuncia a la postulación presidencial del socialista Hermes Binner en el medio, los radicales tienen la posibilidad de votar a una radical en octubre, y esa cuestión está entusiasmando sobre todo a los bonaerenses que ya están por hablar con Omar Duclos y Juan Carlos Juárez, recientemente ungidos presidente y vice del Gen.

Para despedirme dejo otro si digo, no solo fugarán votos radicales hacia el FR y hacia Stolbizer, hay un voto fPV en PASO que migrará seguramente al progesismo liberal representado por Margarita, mi paisana moronense, en gan parte y otro hacia la izquierda dura como señalé aqui http://omixmoron.blogspot.com.ar/2015/03/tres-empanadas-que-les-sobraron-de-ayer.html