viernes, 14 de agosto de 2015

Cambio Climático como excusa

En Bruselas llueve todo el tiempo, hace cientos de años se hicieron obras para que esa condena no acabara con la la ciudad y la tranquilidad de sus vecinos.

Hay consecuencias del cambio climático que poco tienen que ver con el tiempo meteorológico, ese que observamos en un pronostico extendido para ver si podemos ir a pescar a la laguna de Monte la próxima semana sin mojarnos hasta el tuetano.

A ese tiempo meteorológico y las consecuencias de fenómenos naturales periódicos y absolutamente y previsibles no se los puede utilizar de "culpable perfecto" para escapar de la responsabilidad por lo que no se ha hecho. No es efectivo y ofende la inteligencia pero el tiempo cura las heridas y todo suele ser pérdonado. No hay mucho que discutir ahi, al menos es lo que se pontifica como sentido común.



Scioli, el incombustible pero inundable, querrá presentar el caso de las inundaciones bonaerenses a jtratamineto en la COP21 (XXI Conferencia de Paris sobre Cambio Climático)?. No, solo salió con lo primera boludez que se le vino a la mente a algún publicista. Al menos es lo que dicen los mismos kirchneristas, veamos:
APU: Se habla mucho de cambio climático para explicar las inundaciones. ¿Coincide?
Claudio Ferrari: Para nada, las inundaciones no tienen nada que ver el cambio climático. Tienen que ver con el funcionamiento de las cuencas sobre las que vivimos. Si no pensamos en las cuencas, en los ríos, en sus funcionamientos, en los modos en que escurre el agua, en las intervenciones que se hacen (viviendas, fábricas), no vamos a comprender qué está ocurriendo.
APU: Se habla de una cantidad extraordinaria de agua en pocos días.
CF: No es extraordinaria la cantidad de lluvia que cayó. Se puede ver qué pasó en otros momentos de la historia. Tiene que ver con la naturaleza. No creo que esa sea la forma de encarar este problema. Debemos pensar en los cambios en el suelo, en el territorio, el modo en que escurren las aguas. Hay que pensar el sistema hídrico de modo integral. Tenemos que comprender que vivimos sobre cuencas, sobre el agua. Tenemos imaginación seca, como dijo un pensador. (aqui)

Recordemos que Scioli vino a la Provincia de Buenos Aires como interventor de la runfla del interior, no vino a gobernarla como bonaerense (que nunca fue). Los feudales, con anuencia de los claudicantes barones, le dieron permiso para gastar lo que quisiera en autobombo de su imagen y la de su señora esposa. En esto el peronismo debe pedir disculpas al pueblo bonaerense, en lugar de eso parece seguir cagándose en ellos.

Pero todo este bolonqui del agua desbocada... ¿va a cambiar en algo el rumbo de la elección?.

"A Scioli igual esto no le hace ni un rasguño", me dictó un cumpa por ahí, otro me dijo "en primavera ya nadie se acuerda de esto", Gustavo Bazzan escribe "Paró de llover y asoma el sol. Un día sciolista. Gana en primera vuelta". No, no es el gran público el que tiene que saber que  es la irresponsabilidad efepeveista (algo parecido ocurre en el macrismo) la que nos expone al peligro del delarruismo.

El oficialista Abel Fernandez es un sincericida que en clave apologetica del pragmatismo efepeviano y la personalidad de partener del psicópata de Scioli aclara, aun mas, obviedades:
"El FPV se organizó como una maquinaria electoral clásica, con el objetivo de ganar: eligió al precandidato que mejor medía, minimizó la competencia interna, resaltó los logros de gestión, apuró a la oposición con definiciones políticas y programáticas... Si se quiere entender lo que pasó, no puede soslayarse la atípica personalidad de Scioli. Para desconcierto de muchos, desplegó una suerte de cristianismo hipertrofiado: ante las agresiones y desplantes -de propios y ajenos- no se limitó a poner la otra mejilla; puso, impertérrito, infinitas mejillas. Acaso los que confundieron esto con la indignidad se estén preguntando ahora si no se tratará de una técnica de supervivencia que lo pone a tiro del premio mayor"
El problema del pragmatismo electoral sobreviene cuando el "de la Rua" de turno se cree que es Presidente y desgobierna.