miércoles, 27 de abril de 2011

Acerca de la elección de los Vice (2da parte)

Escoger al nominado a vicepresidente es decisión política y personal del candidato a presidente

Muchos factores entran en consideración para elegir al compañero de fórmula

Por Michelle Austein
Redactora del Servicio Noticioso desde Washington

Washington – Aunque en las elecciones primarias y las asambleas electorales de 2008, una cantidad sin precedentes de estadounidenses votaron por los nominados presidenciales, el voto de una sola persona importa a la hora de considerar un candidato a la vicepresidencia.
Por Michelle Austein
Redactora del Servicio Noticioso desde WashingtWashington – Aunque en las elecciones primarias y las asambleas electorales de 2008, una cantidad sin precedentes de estadounidenses votaron por los nominados presidenciales, el voto de una sola persona importa a la hora de considerar un candidato a la vicepresidencia.

El candidato a la vicepresidencia de Estados Unidos es elegido por el nominado presidencial. Muchas personas ayudan al nominado a evaluar la selección pero al final es el candidato quién toma la decisión personal y política, dijo Leonard Steinhorn, profesor de comunicaciones en la American University, con sede en esta capital, en declaraciones al Servicio Noticioso desde Washington.

“La decisión permite mirar la forma de pensar de un candidato presidenciales y el criterio con que juzga a las personas”, comentó Steinhorn.

Un nominado presidencial selecciona a su compañero de fórmula durante las convenciones nacionales partidarias. Los demócratas celebrarán su convención en Denver del 25 al 28 de agosto y los republicanos se reunirán en Minneapolis-St. Paul del 1 al 4 de septiembre.

Un nominado presidencial considera muchos factores para seleccionar a la persona con que compartirá la boleta electoral, incluyendo la manera en que ese candidato ayudó a la campaña y en cómo se conduciría en caso que tuviera que dirigir el país, si el presidente no pudiera hacerlo.

Con frecuencia, entre los factores que los candidatos consideran para escoger vicepresidentes está el que sea de una región distinta a la suya o que tenga antecedentes diferentes del nominado presidencial para atraer a votantes al “equilibrar la boleta”. Otra forma de equilibrar la boleta es elegir a un candidato con puntos de vista políticos distintos a los del nominado presidencial.

En 2004, John Kerry, de Massachusetts, y John Edwards, de Carolina del Norte, se presentaron juntos como nominados a presidente y vicepresidente por el Partido Demócrata. Edwards había intentado lograr la candidatura presidencial y la campaña de Kerry esperaba que añadir a Edwards a la papeleta atraería a sus adeptos.

“Pero siempre hay excepciones a la regla”, indicó Steinhorn. En 1992, el demócrata Bill Clinton, de Arkansas, seleccionó a Al Gore, senador por Tennessee, porque se trataba de “otro sureño moderado”.

A veces los líderes de los partidos ejercen presión sobre el presunto nominado presidencial para que elija un compañero de fórmula que ellos consideran que puede cubrir las debilidades del candidato; por ejemplo, animan a un candidato presidencial con poca experiencia en política exterior a que elija a un candidato vicepresidencial con amplia experiencia en temas extranjeros.

A pesar de estas presiones “mucho depende del candidato individual”, comentó Steinhorn, “y de a quién quieren tener en una de las posiciones principales en su administración”.

Mientras los candidatos piensan sobre sus opciones, su equipo ayuda al elaborar listas de posibles candidatos, hacer entrevistas preliminares y completar exhaustivas investigaciones sobre sus antecedentes para identificar debilidades que pudieran perjudicar la campaña.

Tal equipo puede hacer recomendaciones sorprendentes, y alternativamente, un candidato podría elegir alguien que el equipo no haya considerado. En el año 2000 George W. Bush sorprendió a muchos al elegir a Dick Cheney, que era jefe de su equipo de selección de candidatos vicepresidenciales, para que lo acompañara como candidato a la vicepresidencia.

El papel del candidato vicepresidencial en la campaña varía, pero los candidatos suelen practicar la rutina “del bueno y el malo”, indicó Steinhorn. El candidato vicepresidencial puede atacar a su oponente mientras que el nominado presidencial permanece al margen. “Cuando se quiere actuar de forma presidencial … no se proyecta negatividad”, dijo.

ESPECULACIONES SOBRE VICEPRESIDENTE CREAN AGITACIÓN EN MEDIOS INFORMATIVOS

En los meses que transcurren entre las primarias y las convenciones nacionales los medios informativos estadounidenses especulan mucho sobre quién estará en la boleta de los presuntos candidatos presidenciales John McCain y Barack Obama.

Ambos reciben numerosos consejos. Muchos republicanos quieren que McCain considere al ex candidato presidencial Mitt Romney, que puede atraer votantes conservadores a pesar de las reservas que puedan tener respecto del senador de Arizona. Romney es considerado conocedor de materia económica, un tema respecto del que algunos piensan que McCain carece de experiencia. Otro posible candidato, con amplia experiencia económica, sería la empresaria Carly Fiorina, lo que “crearía agitación” a causa de su género, comentó Steinhorn.

Romney, como ex gobernador, también añadiría experiencia ejecutiva a una boleta encabezada por un candidato que ha pasado su carrera política en el Senado de Estados Unidos. Otros gobernadores mencionados como posibles compañeros de McCain son Bobby Jindal, de Luisiana y Charlie Crist, de Florida.

Otro posible candidato, citado por el estratega republicano Karl Rove como “distante posibilidad” es el senador independiente por Connecticut Joe Lieberman, que con frecuencia hace campaña con McCain. Lieberman se postuló a la vicepresidencia en el año 2000 como demócrata con el nominado presidencial Al Gore.

POSIBILIDADES DEMÓCRATAS

El abandono de la competencia presidencial por la candidata demócrata Hillary Clinton, en junio, desencadenó inmediatamente solicitudes para que Obama la designara como su compañera de fórmula. Los partidarios de Clinton dicen que añadirla a la candidatura animaría a los hispanos, a las mujeres y otros grupos seguidores de Clinton a votar por Obama en noviembre.

“Ha demostrado ser una candidata convincente. Obama sabe que ha pasado la prueba de la campaña”, expresó Steinhorn. Sin embargo, si elige a Clinton, Obama se arriesga a tener que compartir el escenario con su vicepresidenta y el esposo de ésta, dijo Steinhorn.

Los expertos politicos sugieren que si Obama desea a una mujer en su fórmula, debería considerar a Kathleen Sebelius, gobernadora de Kansas. También, si Obama, el senador novato que ha sido criticado por su falta de experiencia, desea equilibrar su fórmula, podría considerar como acompañante a un estadista de más edad como Joe Biden, senador por Delaware, que es presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado o Bill Richardson, gobernador de Nuevo México, Bill Richardson fue embajador estadounidense ante las Naciones Unidas.

En las campañas pasadas se ha atacado a los candidatos vicepresidenciales, pero ello rara vez ha afectado al resultado. Por tanto, a pesar de la ávida atención de los medios informativos al tema, Steinhorn afirmó que, en última instancia, la selección del nominado vicepresidencial “probablemente no le importa mucho” al votante.

Laura Austein

14 julio 2008

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El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web: http//usinfo.state.gov/esp)

Escoger al nominado a vicepresidente es decisión política y personal del candidato a presidente.
http://www.america.gov/st/washfile-spanish/2008/July/20080714144449pii0.4643671.html