domingo, 22 de marzo de 2015

Aguas de Março

Va pasando de a poco el momento Macri y empieza a instalarse Daniel Scioli, con las dificultades propias de ser el primer candidato del kirchnerismo sin ese apellido, aunque mas de uno presagia que será también el último y aun eso está por verse. La Ola Naranja dura menos de 10 dias, shick.

La situación del FR
Que los candidatos suban y bajen es propio de una campaña extensa, pero después de meses de pija en alto un amesetamiento -esta vez real- en las mediciones y los cruces de operaciones entre adversarios que acuerdan cuando se sienten amenazados por un tercero logró sembrar preocupación en cierta dirigencia massista. Para mas la pusieron toda, asi que los escribas y difusores hicieron su agosto y un picnic comebilleteras como pocas veces he visto.

Algunos -dirigentes massistas- pretendían ir a lo seguro, y la experiencia enseña que a seguro se lo llevaron sopre. Esto es es así, no le pidamos las peras de la lealtad al olmo del oportunismo.

Hay otros renovadores preocupados, son los que tienen territorio para retener, ganar o perder y que están haciendo las primeras armas en la responsabilidad de pensar el país, sus especulaciones van mas allá de la conveniencia electoral. Esos barones quieren llevar la experiencia hasta el final, sabían de una antes de embarcarse lo difícil que sería ir contra el látigo y la chequera por un lado y contra el resto del orden establecido -y su solvencia a la hora de poner dinero para inflar gendarmes políticos de sus intereses- por el otro.

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La deserción de Reuteman, la falta de fuerza de  voluntad de una parte del radicalismo para frenar la tentación gorila, son los dos grandes golpes que recibió el proyecto en estos dias y esos si calaron hondo. No hubo otros, no huubo sorpresas. Las idas y vueltas de los "500" estaba en los planes, nos sorprendió Lole pero no la Convención radical, sin embargo de ella nos queda ese gusto dulzón de saber que dentro del partido de Alem ya hay un sector que se la juega aunque todavía en franca desventaja, queda el gusanito comecocos dando vuelta dentro de las conciencias radicales, para el futuro sabemos que el campo popular cuenta también con masa crítica fuera de la Renovación para volver a intentar la reposición de un bipartidismo que le sirva a las mayorías.

Insaurralde fue acotado en su momento por el FR en su potencialidad, que pudo haber crecido hasta las nubes, porque constituía (y constituye aún hoy) un elemento capaz de introducir una contradicción a muchos de los objetivos de la renovación y puesto a elegir entre sumarse a una alternativa de cambio o continuar expresando la defensa de determinados intereses parece que optó por lo segundo. La negativa de los zares del juego y de la construcción -entre otros- a financiar la campaña fue un hecho ya en 2013, saben que vamos por la transparencia, por recortar su función blanqueadora dentro de este capitalismo hipócrita en el que vivimos y no van a comprar ellos mismos la soga con la que serán colgados. Al stablishment jamás se lo buscó como fuente de recursos para encarar esta etapa proselitista, poco tiene que ver el proyecto renovador con la custodia de los intereses de esta fracción de burguesía que no es otro que la maximización de sus ganancias a costa de cualquiera. La candidatura de Macri deja muy en claro que no es el FR la fuerza política por donde canalizarán sus apetencias.

También hay que reconocer que bajó la preocupación a nivel del tipo común. En el oeste del conurbano en ocasión de reparto de volantes vecinos que han votado a Massa y que ya se identifican nos decían, cómplices, que este tenía que hacer algo antes que "nos" caguen. Obvio que ninguno sugirió bajadas y se que el que menos lo piensa es el mismísimo massita. Difícil que la chancha chifle, se va a presentar y si puede los va a destrozar. Eso si, hay que remar y aguantar el chubasco, sin guita y sin aparatos nacionales y con todo el mundo en contra, hasta el bonachón Papa Francisco. ¡Que le vachaché!!.

Cambia, todo cambia
Los tiempos de la Renovación fácil terminaron, ahora hay que pelarse el orto.


Del reclamo legítimo de los que van en punta en la intención de sentarse en la mesa ampliada del poder separo uno de los tópicos que han trascendido por haberlo tratado aquí con anterioriddad.

La gestión era el principal activo, que respaldaba o creaba el espacio de credibilidad de la promesa de seguridad que supo ser la columna principal que sostuvo el edificio renovador en la locación bonaerense. Massa fue el Sr. Seguridad 2013, el que iba a acabar con la sensación de inseguridad que aqueja a buena parte de la sociedad -sin discutir su intensidad o su real existencia-, y esa certeza era respaldada por su fama de buen gestor. Eso en la PBA y razones sobran para pensar que aún perdura. Pero, como dice en off el amigo "con una ele" (peronista y porteño), el nuestro ya no es un proyecto bonaerense, es un proyecto nacional. La base ahora es todo el país y es eso lo que tarda en hacerse carne en las mentalidades conurbanas mas que en otras.

La seguridad de un triunfo fácil que campeaba en estos meses de changüí ya no está, pero el final de las certezas en política marca el principio de la estrategia, la negación de esta implica el pase a retiro. Pero antes de ponerse a planificar movimientos hay que sentarse a pensar, es tiiempo de murmuraciones en el FR y es ese el cabildeo que nos sorprende, y que tanto revuelo arranca quizás porque el si bwana es la regla.

El FPV ya no es hegemónico por mucho que empuje para re-instalar la idea. La hegemonía se pierde en buena parte cuando ya no se es capaz de imponer la agenda publica y las que se advierten distan de ser operaciones de poder. Esto no quita que el FPV sea un jugador y mueva las muchas piezas de que dispone para la continuidad de su esquema de poder.

La sucesión disputa el poder del estado en el nivel federal pero también se juega un match aparte por la ampliación o el status quo en el numero de miembros de las conducciones y la calidad de los mismos. El amigo Manolo Barge acierta, en parte, cuando dice que lo que juega el peronismo es la ampliación de la mesa del poder de una veintena de dirigentes (algunos sin territorios que los respalden) a 500 territoriales. 

Quizás no son tan pocos, quizás no serán tantos, quizás no todos sean territoriales pero esa es la tendencia y en eso el amigo Manolo acierta. De lo que no habla Manolete, es que esa mesa se amplía con -básicamente- territoriales venidos de distintas tradiciones, de lo que no habla Manolo es del “para que” de la ampliación de la mesa, que debiera ser la piedra basal de un análisis peronista, porque no es lo mismo ampliar el listado de dirigentes de una estructura de cambio de un país que quiere ser cada día mas inclusivo que el día anterior, que la lista de miembros de un club de aspirantes a nuevos ricos que gobiernan un pueblo empobrecido.

Las Fugas
En clave tanguera, Meler me recuerda que es lógico que algunos, que vienen perdiendo protagonismo, busquen seguridades en el pago chico. Pero Sergio ya no es el pibe del corredor norte, ya no le pertenece a Tigre, ni a Buenos Aires. Ya no es peronista, ni radical. Los de afuera lo quieren bajar y sabemos por qué, Sergio les patea la estantería todos los dias y no va a dejar mercaderes en el templo de la política en el campo popular y eso jode, y mucho.

Scioli (o quien puta fuera), Macri y Massa, este es el hilván electoral pero no es lo importante, son apenas nombres. La linea gruesa del momento político pasa por el otro lado.

María Matilde Ollier hace un tiempo fe entrevistada para el diario La Nación, allí la politóloga analizó las particularidades del escenario electoral 2013 y la emergencia de líderes en los municipios y la influencia decisiva de los votantes sin adhesión partidaria. Extraigo un parráfo completo dondde habla de los nuevos liderazgos que van a obligar a ampliar la mesa de los partidos de un grupete a una asamblea al menos diez veces mayor.
-No hay una crisis de representación, sino una metamorfosis que se da en democracias más consolidadas y también en la Argentina. Se ha pasado de la democracia de masas a la democracia de lo público. Los partidos se han debilitado y ya no hacen las ofertas electorales que antes impregnaban a la opinión pública. Ahora sucede al revés: es la opinión pública la que penetra la propuesta de los partidos. Ese proceso inverso aparece combinado con la personalización de la política. Si en las democracias más consolidadas los liderazgos son centrales, como lo es la opinión pública, cuánto más fuerte será en países con tradición movimientista, como el nuestro, en el que el líder siempre ha sido más importante que las reglas. Y eso es lo que aparece en esta atominzación: la emergencia de liderazgos con sellos partidarios. Son líderes, con sellos. Los líderes se autoproclaman: no se definen en un congreso partidario. Massa, por ejemplo, se autoproclamó. http://www.lanacion.com.ar/1596421-maria-matilde-ollier-los-intendentes-se-han-autonomizado-del-poder-central-y-del-poder-bonae
Es el momento del líder y no dde las estructuras. Un líder que debe ampliar la mesa del poder y liderar esa multitud de políticos gestores y a los grupos que se formarán en su seno, Massa vió por donde pasaba la cosa y hacía alli apuntó sus cañoñes, pavada de tarea se cargó el loco este.

El liderazgo en el FPV
El FPV tiene una lider, CFK, y su estilo es decidir ella y el que no le guste la receta se va, eso no va a cambiar. La liga de Gobernadores puede salvar la ropa haciendo la gran menduca o meter el rabo entre las patas como hizo el comisario Pichetto, experto en el arte de arrugar a tiempo (Jorge Asis dixit) aunque no vislumbro muchas rebeldías mas en las filas de los feudales. Scioli -o quien sea el candidato- no van (hasta llegar) a ir en contra del estilo CFK. La fuerza de este proceso de ampliación de la mesa del poder solo pudo ser contenida por los kirchner a cualquier otro esto lo devora. Van a tener que ceder espacio y tarde o temprano los va a llevar a la confrontación con la jefa. 

CFK está dispuesta a que no lleguen mas que aquel que le asegure su continuidad como jefa única a lo sumo con una una mesa consultiva. Busca "camporas", a los que puede retirar de un plumazo, no va a permitir vandores que discutan todas y cada una de las decisiones y quieran imponer la linea a seguir.

2013 y este 2015 implica el momento de la fractura del peronismo que no está dispuesto a ser gobernado por 20 y pico de gobernadores y el cristinismo es, claramente, el freno de esa tendencia que empuja nuestra historia.

El liderazgo en el PRO y la UCR sin lider
El macrismo tiene un líder, la UCR aún no.

El radicalismo ya no tiene dos lideres que representen sus fracciones y los programas, a veces antitéticos, que en ella anidan como en los tiempos de Yrigoyen y Marcelo T,  le falta un Alem, un Yrigoyen, un Balbin o un Alfonsin. La UCR, después de comprobar que la crisis europea provocó el recorte de ayuda financiera a los partidos (incluida la socialdemocracia que los asistía) a través de sus fundaciones entró al pacto con el PRO en desventaja, el socio amarillo hay un liderazgo gerenciador y paternal al que necesite contención de cualquier índole.

La UCR tiene fallas para entrar a esta etapa, no las soluciona o compensa con los llamados a la horizontalidad, ni con la convocatoria a la lucha contra un populismo que encuentran asfixiante. esta postura se diluye en el aire, en principio por anacrónica, no es mas que una remake de la lucha contra el fascismo que lo llevó a alianzas con el bolcheviquismo y los conservadores, en las que al menos el liderazgo de la coalición "gorila" era radical.

En fin, la predicción es fácil en este caso: con un programa fracasado y viejo, sin liderazgo propio, la UCR le tercerizará los servicios electorales al PRO y sufrirá una poda de votantes para las próximas elecciones a favor de Macri.

La relación carnal es descrita en dos trazos por Ezequiel Meler
Ayer conversábamos sobre la dificultad que el presidencialismo argentino expresa a la hora de establecer alianzas de gobierno: esencialmente, ellas dependen, para su correcto funcionamiento, de la buena voluntad presidencial. El presidente, que designa a la totalidad de los funcionarios del gobierno, puede también despedirlos. De entrada, Macri avisa que esa buena voluntad ha de escasear.
¿Desprolijidad? Probablemente. ¿Algo de destrato? Es evidente. Pero, ¿qué extraña serenidad permite realizar semejantes afirmaciones, que debilitan al aliado interno del PRO al interior de la UCR.
Las razones son simples, y se resumen en una: Macri se permite este trato porque puede. La UCR ya está al borde la fractura, ha sido quebrada como adversario a nivel nacional. El acuerdo firmado por Sanz no tiene retorno. Lo que se diga ahora no impactará sobre el votante radical ya dispuesto a votar a Macri.  ¿Y por qué lo hizo? Porque Macri era y es el candidato competitivo, mientras que la UCR no tiene alternativas a su liderazgo. Que Storani, nuevo vocero de Sanz, trate de recordarnos que existe todavía una interna, es casi tierno: en esa interna, el macrismo ha de arrasar con el candidato radical. Más tristemente, lo hará usando la estructura de fiscales radical.
Y me quedo con la partecita final: "lo hará usando la estructura de fiscales radical".  Sin liderazgo la UCR y con un socio que gerencia estaba cantado que la UCR le iba a tercerizar los servicios electorales.

La renovación pese a los problemas que le aquejan, sigue su marcha. Enfrente tiene estructuras que corren con ventaja pero queu tampoco ccarecen de problemas. La diferencia es que el problema que aqueja a FPV y PRO+UCR de Sanz es que el tiempo histórico que les dió vida y jusutificó su presencia en el escenario se agotó. 

Cerramos con doctrina:
El FR en esta coyuntura se apea sobre la montura que preparó para cabalgar la evolución y con ese fin sigue la táctica del agua.

"Los pueblos siguen la táctica del agua; las oligarquías, la de los diques que la contienen, encauzan y explotan. El agua aprisionada se agita, acumula caudal y presión, pugna por desbordar; si no lo consigue, trabaja lentamente sobre la fundación, minándola y buscando filtrarse por debajo; si puede, rodea. Si nada de esto logra, termina en el tiempo por romper el dique y lanzarse en torrente. Son los aluviones. Pero el agua pasa siempre; torrencial y tumultuosamente, cuando la compuerta se muestra impotente para regularla”.
Perón 31/07/1952