martes, 12 de enero de 2016

La revisión de lo actuado en Seguridad


Del Gobierno de los CEO quedó claro que carecen de CEO's en seguridad.
La secta cristinista, en boca de Gabriela Cerrutti, Patricia Vaca Narvaja y Marcelo Sain, dibujó estos días una hoja de ruta lineal entre el dinero que dice se le pagó al profugado Martin Lanatta por hacer una denuncia contra Aníbal Fernández y la compra de la fuga del denunciante, de su hermano y del ladero de ambos de apellido Schillaci.
Saín, fue más lejos, llegó a afirmar que la salida gentil de los sicarios ha sido "el pago por la operación mugrienta hecha por (Fernando) Espinoza, (Julián) Domínguez, (Ricardo) Casal y (Alejandro) Granados”.
Las formuladas son denuncias de tal gravedad para la democracia y sus instituciones que no pueden dejarse pasar como así nomas. Involucra en un accionar de tipo mafioso a quienes en el momento del hecho eran nada menos que presidente de Partido Justicialista bonaerense, al presidente de la Cámara de Diputados de la Nación y los Ministros de Seguridad y Justicia de la Provincia de Buenos Aires, confabulados con la única finalidad de manipular a la opinión pública para forzarla a descartar una opción en las PASO del turno electoral 2015 perjudicando a un candidato.
Colateralmente puede anotarse también que es el propio Mauricio Macri quien se ve favorecido en campaña y damnificado en gestión por los mismos personajes aunque en episodios distintos...