martes, 19 de enero de 2016

Martes 13

“la persona razonable se adapta al mundo, 
la persona irrazonable adapta el mundo a él. 
El progreso depende de la persona irrazonable”. Bernard Shaw 

En el 49 a.C. Julio César dio el paso más importante de su vida cruzando el Río Rubicón tras volver de la Galia y a partir de ese momento su historia y la de Roma cambió para siempre. Estos días en el peronismo no son pocos los que se niegan a cruzar el Rubicón. Una sola pregunta deberían contestarse los herederos de Perón en el FPV para saber si realmente lo son: ¿Que esperan para alejar de la casa común a la secta cristinista? que equivale a preguntar si quieren volver al poder. 

El caudillo manso
Dias antes al 10 de diciembre del año pasado Gioja, el caudillo regional del PJ, ya tendía puentes con Massa para la reconstrucción del peronismo en el llano. Antes de esto ya admitía en sordina que fue un error el haber permitido que se forzara a Massa a hacer rancho aparte en 2013. 

Gioja, Urtubey y Bossio se reunieron con el tigrense, también charló con Scioli, Pichetto y Perotti, en realidad todos querían hablar con todos y entienden que ya no tienen porque negar los encuentros.

Es de destacar que Massa no habló con Gildo, con Capitanich y otros jefes de aparatos "clientelares" que actualmente se encuentran preocupados por que la acción social del macrismo no les quite influencia sobre lo que consideran bases propias, baste recordar que el PRO en CABA tomó en poco tiempo el control de las villas a pesar de la inversión de Alicia Kirchner que luego, derrotada, escamoteó. Tampoco se comunicó con la secta cristinista, estos dos grupos son los que incitan a la reorganización partidaria "YA", porque su realidad y el control de los territorios que manejan se evapora con el paso de los minutos, si las internas fuesen en octubre ni se presentan.

Respecto al discurso massista en el marco de esas conversaciones Leonardo Mindez en Clarin lo relataba asi: Massa emitió "un mensaje similar. Primero: que está dispuesto a “trabajar para reconstruir el peronismo pero no el kirchnerismo”. Segundo: que le importan más “las banderas” del justicialismo que ”el sello del PJ”."   Massa cerró un acuerdo con María Eugenia Vidal para sumar fuerzas en la legislatura bonaerense y desplazar a La Cámpora pero cree que, durante 2016, la economía y la seguridad llevarán a una “derechización natural” del nuevo gobierno. Allí cree que encontrará puntos de encuentro con el peronismo que aún integra el FpV." ( clic aqui )

En la nota Mindez definía el contorno de la situación renovadora, con precisión creo, y no ha variado en este mes largo que va de aquella nota a la jornada, en el medio hay inteligencia de las situaciones, es decir la comprensión cabal de los problemas, la perspicacia para detectar las posibles soluciones y la voluntad y capacidad de hacerlas posible.

Estamos a las puertas de nuevas modalidades de gobierno, en los sistemas parlamentarios es común la formación de coaliciones impensadas. En nuestro pais, con el partido militar vivito y coleando, se prefirieron frentes encabezados por una fuerza hegemónica. A tres decadas de democracia ininterrumpida, se percibe cierto cruce, coaliciones mas horizontales, escenas explicitas de transversalidad, y un sistema político mas inclinado a empates hegemónicos que a la delantera clara de uno que tiende a reproducir su condición de dominante y a perpetuarse a pesar, en muchos casos, de haber perdido la razón histórica de existencia.

Todo hizo -y hace- suponer que el peronismo está en una fase de discusión de conducción muy por encima de la ley orgánica de los  partidos políticos, como en el viejo juego del pato los deportistas competían sin campo de juego, su cancha fue la inmensidad de la Pampa.

Toda renovación conlleva cierta dosis de inusticia. La “crisis de dirección” del peronismo amenaza con llevarse puestos a los viejos leones que, como buenos compañeros que son, han de morir con las botas puestas.

La división del peronismo es un hecho, su partición electoral es la apuesta de Macri, pero el previsible traspié que ese dato conlleva no quita que la lucha por la sucesión del liderazgo de la oposición en el marco de un empate hegemónico es a todas luces una oportunidad para avanzar, no solo para el peronismo que internalizará los reclamos epocales -lease respeto a las instituciones, tolerancia ante la alternancia en el poder, fin de los personalismos y la posibilidad de brindar apoyo critico a la fuerza ganadora- sino también para la sociedad que experimentará recambios sin la perón-dependencia que la caracteriza.

Tampoco hay que dejarse llevar por el desanimo. Macri por ahora las tiene todas consigo, cuando se evapore la luna de miel deberá gestionar los efectos de la crisis económica que le regala "el mundo". No todas las inundaciones se detienen con diques de imágenes, la adorable antonita no va a contener la bocanada de bronca que se va a escapar de las agallas cuando el hijo de Franco sea solo portador de malas noticias.

Mauricio Maronna, el rosarigasino que semanalmente demuestra que se puede hacer buen periodismo y mantener su pluma liberada de compromisos partidarios o sectoriales, redacta su nota dominical con menciones a nuestro Jimmy Hoffa:
"Con (Hugo) Moyano estamos más que bien. Hemos acordado algunas cosas, no creemos que nos salga con un Martes 13", dijo la semana pasada a este diario un estrecho colaborador del presidente en la Quinta Presidencial, un rato antes de la fisura de una de las costillas del jefe del Estado.
Al fin, el impacto que siga teniendo la devaluación en los bolsillos de las clases medias —y ni hablar de los sectores bajos— será lo que verdaderamente mueva —o no— el amperímetro de la voluntad de las mayorías.
El CAMBIEMOS por ahora disfruta la connivencia que le dispensa el grueso de la población, juega como el gato maula con el misero ratón, y es natural que lo haga con los elementos que dispone y que ha aprendido a usar. Opone imágenes, en sus representaciones es fácil advertir la presencia de dos elementos, de un lado está mi pobre angelito y del otro un Bonanno, un Colombo, un Gambino, un Genovese o uno de los Lucchese.

Por todo conjuro Macri colocó justo enfrente de los sindicalistas a un tipo en silla de ruedas.

Si se nos pregunta si es riesgoso enfrentar o acercarse a Macri, la respuesta es si. El vandorismo lucido pasa por custodiar celosamente el cumplimiento de las medidas puntuales que formaron parte de la plataforma del FR/UNA y que en campaña hizo suyas el CAMBIEMOS y debe arreglarselas para torcer el rumbo del diseño macrista desde su rol de opositor propositivo. Cuestión fácil de enunciar pero difícil de llevar a cabo.

A pesar de todo el dilema de la renovación no consiste solo en escaparle a las responsabilidades y quedarse en la opo cerril, esa que obstruye la gestión para que al oficialismo le vaya indefectiblemente mal con el sonsonete trotsko de cuanto peor mejor, toda vez que estrategias de tamaña desmesura son solo posibles de llevar a cabo con la billetera gorda y el estomago lleno, que no es el caso de las mayorías.

A la oposición no solo le cabe la responsabilidad del control desde la vereda de enfrente, verbigracia, el congreso y los organismos de control, sino también la participación en aquellas tareas de gobierno que hacen a su programa y en los que hay coincidencia con el gobierno.

Ayer se anunció que Ricardo Delgado coordinará la ejecución de las obras de infraestructura, vivienda y hábitat bajo la órbita del ministerio de Transporte. De el se espera que facilite las gestiones de las áreas para optimizar tiempos de ejecución y costos de las obras, garantizando que las mismas respondan a demandas de los gobiernos provinciales.

Para que no queden dudas Delgado repite algunas de las consignas de Sergio Massa durante la campaña, por ejemplo cuando apunta su gestión a “terminar con la lógica de la discrecionalidad, del látigo y la chequera”. Con la marca en el orillo precisa “Debemos terminar con la lógica de la discrecionalidad, del látigo y la chequera en las obras y en la construcción de viviendas. No puede haber provincias beneficiadas por el poder central y otras libradas a su suerte. Nuestro criterio es el de una infraestructura verdaderamente federal, que genere trabajo en las regiones y mejore la competitividad de las economías del interior”.

La función de Delgado es la de ser reaseguro, tiene que ver con el ida y vuelta de ese slogan macrista que hace pocos dias volvió a utilizar Vidal cuando la legislatura le dió el presupuesto y fue autorizada a endeudar la provincia, (la sanción de estas normas) “reflejan el fin de la política de obstruir la gestión para que al otro le vaya mal sin importar que detrás de trabar algo de un gobierno está la gente para que se planifican las políticas”.

Delgado no está solo en la lista de "reaseguros", lo acompaña Adrián Pérez, que integra el gabinete nacional como secretario de Asuntos Políticos del ministerio de Interior. De las razones de su abordaje adelantamos la navidad pasada
Entre aquellas medidas de reforma política (atenção: a nivel nacional el renglón se ha confiado a Adrián Perez) que formaron parte del recetario renovador y que se está tratando de charlar públicamente con el "vidalismo" se encuentra la atenuación de la reelección indefinida de los intendentes, mediante el corte dos periodos y uno de descanso similar al presidencial.
http://omixmoron.blogspot.com.ar/2015/12/el-enemigo.html
Por que en cuestión de asegurarse el cumplimiento de la palabra empeñada no hay que dar puntadas sin hilo.

También hay oposición clasica, pero como dijimos desde un principio no seremos "porteños sobradores", si nos hace ruido el freezado del INDEC le opondremos uno propio, acompañamos la intervención del AFSCA pero hicimos saber que cualquier cambio en la ley debía salir vía congreso, y cuando hay razones para impugnar nombramientos lo hacemos. Al caso viene esto que publiqué el domingo
La preocupación mayor del Frente Renovador/UNA no puede pasar en el origen empresarial de los nombrados como si todo lo privado sea desechable para la gestión publica, tampoco conjeturar "entregas" de patrimonio por anticipado, como si esta fuese posible solo en manos de personeros, por lo que debemos descartar la condena previa. Pero estas preconceptos no quitan que los 5,2 millones de votos nos obliguen a un permanente escudriñar de designados.
Se impone la revisión de sus palmarés y de las medidas que aplican. Un caso para ejemplificar es el de la UIF, el macrismo jugó una ficha con descaro, postuló a un ex Funcionario del Fondo Monetario Internacional -Mariano Federici- antecedente profesional que no es óbice para la impugnación pero si el hecho de que en los últimos tiempos estuvo vinculado al estudio José Felix Marteau que aboga por los bancos denunciados por la UIF (los bancos, esa mala junta del kirchnerismo y de Macri) y de Maria Talerico, defensora legal hasta ayer del HSBC, la entidad acusada de evasión impositiva, fuga de capitales, y lavado de dinero. Los inquisidores de la renovación al momento mismo de conocer los nombres afirmaron que no permitirían darle la vigilancia y censo del gallinero al zorro por lo que se disponen a impugnarlos.
En la Provincia de Buenos Aires lugar por excelencia de la disputa del fR con el fPV y en la Nación los reaseguros sirven también para definir posiciones en la interna de un  peronismo que juega muy por fuera de los limites del PJ. El FR quiere que la disputa en el pejota termine con la predominio de la secta cristinista que a pesar de esa derrota -si es que finalmente concluye así el match- continuará un buen tiempo sobre el escenario.

Resumiendo omarcito que esto va para largo
En fin, los cumpas peronistas del FPV harán su experiencia, algunos con candidez al pensar que pueden regresar al poder con el cristinismo tras bambalinas.
El FR ha decidido otro camino, el de acercarse para intentar torcer el rumbo del diseño macrista en sus aspectos regresivos desde su rol de opositor propositivo, y asume los riesgos propios de un lance casi temerario, uno es que la jugada le salga mal y quedar pegado al macrismo, pero lo hacemos convencidos que hay que cambiar la forma de hacer política, el tiempo de ayudar a refundir el país para refundarlo después ya pasó. Esas tristes experiencias fueron dejando tras de si generaciones de argentinos en la miseria.

Sentimos que tenemos el deber de vencer y para eso asumimos los riesgos porque, como decía el león herbívoro, "el deber de vencer es indispensable en la conducción; aquel conductor que no sienta el deber de vencer, difícilmente va a vencer en cualquier acción. El que quiere conducir con éxito tiene que exponerse. El que quiere éxitos mediocres que no se exponga nunca; y si no quiere cometer ningún error, lo mejor es que nunca haga nada".