miércoles, 4 de noviembre de 2015

Ario-Peronismo

Mientras macrismo y scioli-cristinismo intentan atraernos hacia su paraíso a patadas en el traste, el mitrismo nos envía esta señal
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La responsabilidad que ha mostrado UNA
Aunque ocupó el tercer lugar, la alianza que encabeza Sergio Massa supo remontar la adversidad y ha hecho gala de madurez y firme carácter
Pocas veces, en la política nacional, una fuerza que haya sido relegada al tercer puesto en comicios presidenciales ha quedado tan airosamente plantada con vistas al porvenir como la alianza Una Nueva Argentina (UNA).
Es el mérito de haber afrontado en un momento de la campaña las más arduas dificultades por la pérdida de dirigentes y candidatos a raíz de tentaciones formuladas desde el oficialismo, y resistido, sin embargo, en una demostración de carácter y templanza. Base ésta de incuestionable valor para futuras contiendas cívicas y así pretender de nuevo asumir, en algún momento, la pesada carga de gobernar. Más del 20 por ciento de los sufragios premiaron esa virtud.
Ahora es del caso señalar la sobriedad con la cual quienes conducen UNA se han manifestado con posterioridad a las elecciones. Ha sido un capítulo delicado, pues se trataba, nada menos, que de delinear los primeros pasos que llevarán a definir la posición de UNA con vistas a la segunda vuelta electoral.
Las cabezas visibles de la alianza, con Sergio Massa al frente, no han desmentido hasta aquí las posiciones expuestas en una campaña en la que se movilizaron en favor de un cambio rotundo respecto del estado de cosas reinante en el país.
Así se han pronunciado también, después del domingo 25 del mes pasado, Gustavo Sáenz, compañero de fórmula de Massa; el gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, de decisivo papel en esa convergencia política, y Roberto Lavagna, ministro de Economía durante la gestión de Eduardo Duhalde y a continuación el primero de los ministros de esa cartera que acompañaron a Néstor Kirchner, y el único, sin duda, de gestión rescatable entre todas las de estos doce azarosos años de gobierno.
Durante la semana que siguió a la primera vuelta electoral, todos ellos se manifestaron sin resentimientos por la derrota sufrida y sin agravios a los adversarios ocasionales.
Tampoco han descuidado la consideración a la que son acreedores los cinco millones de electores que votaron a los candidatos de aquella alianza. Se abstuvieron, por lo tanto, de señalar a éstos de manera atropellada y explícita cómo deberían alinearse para el próximo 22, a la hora del ballottage.
Hicieron todo eso sin eludir las definiciones que corresponden a dirigentes con responsabilidades en cuanto a la suerte que pueda correr la Argentina después de la pesada herencia que dejarán los largos años del kirchnerismo a cualquiera de los dos candidatos que llegan a la encrucijada final.
http://www.lanacion.com.ar/1842078-la-responsabilidad-que-ha-mostrado-una