jueves, 14 de junio de 2012

de polizón en la corpo


Hoy el contexto es netamente distinto . Las pautas salariales propuestas por el Gobierno son netamente inferiores, tanto a lo que pretenden los líderes gremiales, como a las expectativas de inflación para el año en curso. Por otra parte, el desplazamiento de Moyano, lejos de implicar una mayor paz social, rompe con la relativa tregua laboral que su sector había propuesto en la etapa en que pretendía acrecentar su participación en el proyecto político del oficialismo.

Por paradójico que resulte, una vez que Moyano quede fuera del nuevo elenco de la CGT, se verá liberado de todo compromiso con el Gobierno, y podrá converger en forma abierta, como ya anticipan algunos conflictos puntuales, tanto con la CTA de Pablo Micheli, como con sectores de la oposición que garanticen el impulso a su agenda sectorial. Y no debiera descartarse que la nueva conducción del sector que “responde” a Caló se sume en cuestiones que, como los fondos de las obras sociales, el mínimo no imponible y los topes al salario familiar, forman parte de una agenda gremial común que el Gobierno es renuente a negociar.
En un escenario dominado por expectativas recesivas y un mercado laboral fuertemente fragmentado, la ilusión del oficialismo es un nuevo pecado de voluntarismo . Lo contrario, una agudización de los conflictos sociales y laborales , parece francamente mucho más probable.


                                                                                              Ezequiel Meler
http://www.clarin.com/opinion/falsa-ilusion-sindicalismo-debil_0_718728209.html